domingo, 15 de agosto de 2021

Travesía Fuente Dé - Jermoso - Urriello - Fuente Dé - Agosto 2021

Este año, entre cambios de trabajo, restricciones por contagios, y por qué no decir, falta de tiempo, la primera ruta que hemos realizado ha sido la clásica travesía de Verano. Repetimos en Picos de Europa y se planteó pernoctar en Jermoso que no es un refugio del todo cómodo en cuanto a acceso pero tenemos en gran estima por el funcionamiento del mismo. El planteamiendo además era quitarnos otra cima no conquistada por el grupo como es la Palanca.


Unos días antes del comienzo ya empezaban los problemas por cuestiones de disponibilidad, dividiendo al grupo en dos etapas diferentes con un mismo final: los que partimos de Santander pronto como estaba acordado, para recorrer la ruta entre Fuente Dé, Cabaña Verónica y Jermoso por Tiro Casares, y los que tuvieron que salir a mediodía, optando por la ruta directa, subiendo los tornos y pasando Liordes y las Colladinas hasta el mismo refugio Diego Mella.

Siempre es una opción y personalmente he de decir que para rutas erntorno al cable sí lo recomiendo, realizar el ascenso al cable desde Fuente Dé por alguno de los accesos, bien la Jenduda o bien el Hachero, dependiendo del destino. El primero de ellos es más incómodo por el terreno pedregoso con piedra sueta y polvo, pero que de subida ambos son perfectos para acceder a la parte de El Cable. Sin embargo, cuando la ruta de por sí lleva bastante tiempo no hay que menos preciar el acceso que proporciona el teleférico de Fuente Dé. Es caro, sobre todo para el montañero, sí. Debería tener algun tramo horario con descuentos mucho más beneficiosos para los federados, también. Pero dejando ese debate aparte, te proporciona entre una y dos horas que se pueden emplear en el ascenso a alguna cima o llegar a alguna ruta más lejana. 

Comenzamos la ruta, tras el desayuno de rigor en los tánagos, sobre las 9:20 de la mañana desde el aparcamiento de Fuente Dé, de camino al hachero, ruta del kilómetro vertical que nos colocaría en el Cable para poder "emprezar" a recorrer los picos. Tras realizar una parada bajo "El Portal de Picos" para reponer fuerzas con unos frutos secos, partimos de El Cable sobre las 12:30 hacia Cabaña Verónica.

A las 14 prácticamente, por otro lado, partía el segundo grupo de Fuente Dé, dividido en dos nuevamente, esta vez por el despiste de alguien que pensó que salir del turno de noche 3 días seguidos y dormir 2 horas le aportaría energía necesaria para la ruta, y se olvidó de poner alto el despertador. Pese a comenzar el trío Bolivar algo más de media hora antes, pronto el grupo demorado les alcanzó al comienzo de la subida de los Tornos de Liordes. Algo que ya se dijo, que los Tornos a medio día es como meterse en una caldera hirviendo... más tarde se demostraría.

El grupo de Cabaña Verónica llegaba el refugio sobre las 15h. parando para comer y refrescar la garganta. Prueba de nuevo que algunos no estábamos en nuestro mejor momento de forma. a las 15:30 y siguiendo las indicaciones del guarda del refugio nos adentramos en el caos de roca entre Verónica y Casares, guiados por puntos rojos marcados en la roca y hitos bien visibles.

Entre tanto se producía una de las primeras bajas: la falta de entrenamiento y exceso de tabaco hacían que unos de los más jóvenes terminase por retirarse antes de llegar a Liordes. Empezaban ya los nervios por la hora y el cansancio a hacer mella en el grupo, que algo más tarde y llegando ya a Liordes provocaban la segunda retirada del día.


Llegados a Tiro Casares, entre el Madejuno y la Torre del Hoyo Oscuro, encontramos un pequeño grupo que venían de Jermoso y nos confirmaban que tras dos collados más, uno de ellos el de la primera de las colladinas, llegaríamos al saliente desde el que veríamos Jermoso. Parada de descanso para tomar aire y rápido descenso por roca suelta hasta el siguiente collado.

En el grupo de Liordes, el rápido ascenso, la falta de sueño y las prisas por completar la primera etapa produjeron que, pese a los complementos, geles recuperadores y masajes, dos del grupo que quedaba empezaban a pinchar, obligando a dos a adelantarse para asegurar la cena en el refugio y a otro a cuidar de los dos contracturados.

Haciendo un descanso a la altura de la primera de las colladinas, los que veníamos de casares observamos lo que en principio nos pareció la otra parte del grupo, pero tras intentar comunicarnos una voz femenina nos hizo ver que no podían ser ellos, pero unos minutos después, la lucha de un montañero con una cabra cariñosa y las técnicas para hacer que el animal cejase en el empeño por sacar de él algo más que un chupetón nos hizo ver que al menos dos de nuestros compañeros estaban frente a nosotros. Un poco más adelante, en el collado nos juntaríamos con ellos y nos comentaban los abandonos y el retraso del grupo perseguidor, que se estimaba que llevaba algo más de 45 minutos de diferencia. Eran ya más de las seis y optamos por seguir para poder registrar entrada en el refugio y que al menos supiesen del tiempo que tardaría el resto del grupo en llegar.


A estas alturas del día, que te digan, "...- en cuanto veas el refugio solo quedan DIEZ MINUTOS..." hace que la media hora que te queda parezca eterna, pero sobre las 19h. más o menos terminábamos la etapa, tras 13 kilómetros y 10 horas y 20 minutos. Registrado el grupo no tardaron en aparecer los tres que nos faltaban, haciendo que la reserva de 11 pernoctas se quedase en 9 para la primera noche. Cena, puesta de sol sobre Peña Santa, ducha, y al sobre, que solo es el primero de los tres días de ruta. 


Tras levantarnos para desayunar a las 8, no había hora antes, nos preparamos y concienciamos para desechar la idea de subir a la Palanca, que dejaremos para otra ocasión en la que contemos con mejor estado de forma. Es por eso que para volver a Verónica guiaríamos al grupo, ahora de 9 en lugar de 4, a través de las Colladinas y el collado de Hoyo Oscuro para pasar por Tiro Casares de vuelta al caos de roca para llegar a Cabaña Verónica. 


Pese a todos los consejos, las ganas por vacunarse, o por bajarse y dejar tirado al grupo, uno de los vocales del Club nos abandonaba en el desvío al Cable. Luego irá diciendo que va a todas... Pero podía haber subido hasta Horcados Rojos al menos... El resto del grupo, ahora ya 8, continuamos hasta el collado entre Horcados Rojos y Tesorero y unos cuantos ascendimos a la cima de Horcados Rojos. 


Una vez de regreso hicimos la parada para comer y así poder empezar el descenso a los Jou con ayuda del "cable" que cada vez es más un recuerdo que una vía de ayuda, debido a la cantidad de tramos en los que se ha roto y en los que ya no está presente.


Descendidos al Jou solo nos queda salvar el camino que nos separa del siguiente refugio, en este caso el de Urriello. El grupo se fue distanciando, seguramente por las ganas de llegar y descansar. Por desgracia una amarga noticia nos esperaba a la llegada. El sonido que rebotaba entre las paredes del monolito. era inconfundible, aunque quedaba la esperanza que se tratase del helicóptero de avituallamiento del Refugio Delgado Úbeda y no el de rescate del Principado de Asturias. Algo más tarde nos contaron que se trataba de un escalador que tras sufrir una fuerte caída tuvo que ser evacuado.

En este caso tuvimos tiempo para tomar algo y buscar cobertura antes de la ducha y de llegar la hora de la cena. Ensalada de pasta y estofado de patatas con carne para recuperar y un café antes de que nos tuviésemos que retirar para que pudiesen desinfectar las mesas (dichoso COVID).


Nos dio tiempo aún de poder comprobar la falta de respeto a la naturaleza y la búsqueda del riesgo en la montaña: antes de la cena, un corredor de ultra trail que entrenaba solo preguntaba si le daría tiempo para llegar antes de caer la noche hasta el refugio de Cabrones. Si no lo sabes es que no lo traes muy preparado y si es así mejor no arriesgarse, ya no solo por tí si no por la gente que dejas preocupada y/o los que tienen que salir en tu búsqueda de no llegar a destino. Y ya de noche cerrada, otro corredor que hacía el camino inverso, descendiendo por la brecha de cazadores y pasando frente al refugio para continuar descenso hacia Pandébano. Está claro que todo tiene su riesgo...


Tercer día de esta travesía y de nuevo cambiamos de parecer: desayunamos y nos adentramos en la canal de la Celada para girar a la derecha, hacia Collada Bonita, en lugar de subir como estaba planteado a Peña Castil y visitar la cueva del hielo para bajar por el Fresnadal a las Vegas del Toro y de ahí a Áliva. Nos decantamos por atravesar el Hoyacón de Villasobrada y las Coteras Rojas hasta el collado junto a la Garmona y de ahí descender por la canal del Vidrio a las Mánforas para parar a comer en el Hotel de Áliva. Tras la comida aún nos quedaba terminar de atravesar Áliva para descender tras la Fuente de los Asturianos hacia Fuente Dé.


En esta pista, la de Áliva, y antes de la fuente antes mencionada, aún había tiempo para otra anécdota: como si un certero disparo de francotirador se tratase, nuestro compañero se desplomaba todo lo largo que es, sin aparente motivo. Y es que el cansancio nos afecta a todos, y as algunos les hace no prestar atención al camino y tropezarse en lo más sencillo...

Al amparo ya del bosque en el sendero que nos lleva a Fuente Dé otro de los sanitarios del grupo descubrió que la ruta había hecho mella en él y le había obsequiado con 3 o cuatro paradas de emergencia evacuatoria, que después de la ruta tengo entendido que alargó unos cuantos días...

Pero por fin y después de 3 días de sol y roca llegamos de nuevo a la salida. Bajo estas líneas dejo el resultado del track grabado por el gps que no determinó bien las alturas pero sí la distancia y el tiempo. Espero que las fotos también os gusten y en su caso os hagan más familiar el camino.

Track de la Ruta en Wikiloc.

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Album de la ruta en Google Fotos.

sábado, 12 de septiembre de 2020

Volvimos a Vegabaño un año después

Tras la buena experiencia que tuvimos en el refugio de Vegabaño el año pasado, este año decidimos volver para pasar un fin de semana. Andábamos buscando una ruta de dos días y que todo el que quisiese venir pudiera hacerlo. Así que pensamos que ir a Vegabaño desde Amieva era la mejor opción para disfrutar de un fin de semana por los Picos de Europa. Eso sí, este año no nos íbamos a aventurar en busca de caminos que no encontramos. 

Tras juntarnos en la Casa Azul y desayunar fuimos hasta Amieva, cosa que no fue fácil, porque uno de los chóferes debía tener pocas ganas de ruta porque se equivoco, pasándose de largo en las diferentes salidas de la carretera alguna que otra vez y para colmo, en la subida al collado de Angón tuvimos que ir al ritmo de un par de vacas que no se querían apartar para dejarnos pasar. 
Una vez en el collado del Angón nos calzamos las botas y comenzamos el descenso hasta la central de El Restaño, para tomar la Senda de la Jocica hasta la Majada de Carombo y de ahí subir a Vegabaño. 

Cruzamos el río Dobra, y empezamos a subir por una pista, con algun tramo de fuerte pendiente hasta llegar a la presa de la Jocica, lugar en el que disfrutamos de las vistas llamándonos la atención el color de las aguas del embalse, de un intenso azul (bueno… eso y una vaca muerta que había flotando en el embalse, pero quería hacerlo un poco mas bucólico). 
A partir de este momento la Senda de la Jocica se convierte realmente en una senda que comienza a remontar el desfiladero del río Dobra hasta que llegamos a la majada del Carombo junto a frondosos bosques de haya y roble, zona que está considerada como una de las zonas mejor conservadas de Picos de Europa, ya que pese a ser muy accesible no esta muy transitada. 
Teníamos la idea de comer en la majada, junto a la fuente, pero el calor nos hizo ir hasta el puente que se encuentra a la entrada del bosque para comer más fresquitos junto al río y a la sombra. 
Para la tarde ya no nos quedaba mucho, pero aun teníamos que hacer la subida más dura de todo el día hasta empalmar con la pista que nos lleva a Vegabaño en el puerto de Barcinera. Una vez en el refugio ya solo quedaba tomarse unas cervezas tras meter los pies al frio arroyo y ducharnos con vistas al macizo occidental de Picos, mientras esperamos a que nos sirviesen la espectacular cena que siempre preparan en este refugio (y no defraudó). 
Al día siguiente tras un buen desayuno, nos ponemos en marcha… como estamos hechos unos comilones (unos mas que otros, ya que no paraban de pensar en un cachopo desde el día anterior), el objetivo era llegar al coche a medio día para poder comer en algún restaurante. La vuelta la hicimos por la Senda del Arcediano, antigua calzada romana que se utilizo como vía de unión entre Asturias y León hasta que se construyo la carretera que pasa por el desfiladero de los Beyos. 
La senda del Arcediano GR-201 una de las rutas mas emblemáticas (no digo que sea la mas emblemática, y menos para nosotros que como cántabros que somos esta zona de Picos nos queda mas a desmano y conocemos muy poco) de Picos de Europa, parte desde el puerto de El Pontón, que separa el Valle de Sajambre con la zona de Riaño y termina en Amieva (pasando por el collado de Angón donde tenemos los coches). Esto fue tema de conversación de la que íbamos de camino al puerto de Beza donde enlazaríamos con esta senda, mientras admirábamos los “caprichos de la naturaleza” (ya sabéis que a veces el Presi se pone esplendido, aunque hay que reconocer que se trataba de uno de los tramos mas bonitos de toda la ruta) como el de “pues aquel es el pico no se que que hay una ruta que se sube y también baja al refugio” o “el año pasado nos quedo pendiente subir al Cantu Cabroneru por la canal de Misa, que es uno de los picos emblemáticos de esta zona”, etc. Conclusión… sabíamos que lo que quedaba ya no requería de mucho esfuerzo físico e íbamos fantaseando con futuras rutas por la zona para poder volver a pasar una noche en el que se esta convirtiendo en nuestro refugio favorito. 
Cuando llegamos al Puerto de Beza conectamos con la senda del Arcediano y pasamos la portilla que nos vuelve a meter en Asturias, ya que Vegabaño esta en la provincia de Leon y desde aquí ya todo era bajar hasta el coche. Atravesamos, dirección norte, la majada de Toneyu, donde estuvimos intentando comprender porque unos ganaderos estaban subiendo a unas vacas por un sitio, que desde donde estábamos, parecía algo complicado, pero se nota que no somos ganaderos y que todo eran suposiciones. Seguimos el río del mismo nombre hasta continuar por la majada de Sabugu, lugar en el que paramos a tomar las 11, con compañía de alguna que otra vaca. 
El camino se hace pedregoso y largo (sobretodo largo… ya que es una bajada de estas que parece que nunca terminan, menos mal, que al menos es un lugar bonito, por lo menos para los que somos capaces de levantar los ojos del suelo mientras bajamos) llegando hasta el collado de Angón y en hora. Al fin Quique podría comerse ese cachopo con el que había soñado por la noche.

El resto de las fotos puedes verlas en el albúm de la ruta desde este enlace.

domingo, 16 de agosto de 2020

Travesía Sotres - Caín - Urriello - Sotres

Travesía de 3 días por los Picos de Europa, partiendo de la población de Sotres, donde regresaremos dentro de dos días. Debido a que todos los participantes no hemos podido contar con el viernes libre, quedamos en encontrarnos en Puente Poncebos para proseguir la ruta juntos.

La primera parte de la ruta transcurre a través de los invernales de Sotres, ascendiendo a collado Pandébano desde donde se desciende a Bulnes. La humedad y las precipitaciones de estos días hacen que el terreno de descenso esté cubierto de barro y de este modo es fácil resbalar lo que hace algo incómodo esta parte de la ruta. Pero una buena comida en Bulnes, y sobre todo con el atento servicio, que hasta nos dio de comer a la boca, nos hacen olvidarnos de esta primera parte. Solo nos queda descender hasta Poncebos para bajar las cañas de las que ya hemos dado cuenta y esperar a los que se nos unen en el comienzo de la Ruta del Cares.

Tras un rato de espera, el resto del grupo se une para atravesar por la ruta del Cares la distancia que nos separa de Caín, donde vamos a pasar la primera noche. Un comienzo lleno de gente que vuelve de esta localidad se convierte en solitario camino hasta prácticamente el comienzo de la canal del agua, donde varios excursionistas "despistados" por los carteles de la ruta pensaron en poder hacerla fácilmente sin pensar que a estas horas ya el tiempo juega en contra, por lo que deciden al cruzarse con nosotros regresar a Caín.

Los ocho del Bayern al Barça (nueve realmente por encajar uno en propia meta) no nos amargan la cena aunque serán parte de mofa del comienzo de la ruta tras un desayuno temprano para poder afrontar Dobresengos lo antes posible, con la "fresca". Partimos de Caín sobre las 8 cogiendo el camino de ascenso por la salida del pueblo hacia Posada, girando hacia la izquierda, dejando de lado el sendero a Valdeón para comenzar a ascender el Canto que nos dará paso al sedo Mabro. Pese a que el camino hace necesario el uso de las manos, no es suficiente para preocuparnos demasiado a parte de a nuestro "organizador", que "no lo veía claro". 

Llegados al sedo podemos contemplar lo que nos esperaba y lo que habíamos salvado ya desde el cartel de la canal abajo en la ruta del Cares. Vamos ascendiendo poco a poco pasando por la única fuente disponible en nuestra ruta, en la Espipera, hasta que lleguemos al refugio de Urriello. A lo lejos podemos ver a dos trail runners que comenzaron algo antes la ruta así como otro solitario que nos sigue en la distancia. 

El camino nos hace atravesar una canal de deshielo llamado el Canalón, cubierto de piedras sueltas tras el Hoyo de S. Ligiesto, para alcanzar Joyo Redondo. Poco antes de la Garganta de Hoyo Grande paramos para tomar las once. Es aquí cuando vemos a nuestro "perseguidor" avanzar en la búsqueda de refugio por si la tormenta anunciada para las 15h. le sorprendía.

Pasando bajo la Torre del Pamparroso nos adentramos en Hoyo Grande, pasando primero por el Bajero, tras el cual vemos que nuestro amigo ha parado junto a una gran roca con un pequeño refugio. Seguimos atravesando el grupo de Hoyos, pensando que ascendemos más rápido de lo que en realidad hacemos y "confundiendo" el muro del hoyo cimero con los Picos Arenizas, por lo que al llegar a Cimero nos damos cuenta que aunque ya queda poco para llegar a la Horada Caín, aún estábamos bajo la Torre Coello en lugar  de cerca del Tiro del Oso. Tras un último y costoso esfuerzo para ascender por el pedregal que nos separa del Collado u Horcada, podemos descansar pues la subida ha terminado. Paramos a comer y dejar que nuestro infatigable acompañante nos vuelva a pasar.

Recorriendo el camino de descenso hacia el Jou Sin Terre le vemos deambulando de un lado para otro buscando un lugar donde pasar la noche. Nosotros nos dirigimos al sendero que bordea el Jou para cruzarse con la ruta que viene de los Boches en la Garganta del Jou Sin Tierre. La niebla nos rodea y no nos permite ver más allá del camino bajo nuestros pies, pero no tiene ya pérdida a nuestro destino, el Refugio de Úbeda donde la falta de ducha y lugares de esparcimiento previos a la cena nos ensombrecen la buena ruta realizada. Si que es verdad que atravesamos un tiempo raro lleno de restricciones por la pandemia, pero ni tanto ni tan calvo, que bien podíamos haber ocupado la misma mesa que usaríamos para cenar más tarde, en lugar de esperar hacinados en el pasillo tras la recepción, ya que en la calle la niebla no permitía estar sin calarnos hasta los huesos.

Se planteaba un incierto desenlace del final de la ruta, por el tiempo, el cansancio del día anterior, y eso nos lleva erróneamente a no madrugar y comenzar a caminar tras el desayuno a las 9 de la mañana, en lugar de las ocho. El día amanecía prácticamente despejado y eso nos empujaba a terminar la ruta ascendiendo a collada Bonita y terminado en Sotres para comer.

Pese a que nos nos creíamos capaces, tras el calentamiento descendiendo del Refugio hacia la Canal de la Celada nos hace ver de lo que somos capaces. La vista de la cara sur del Urriello y de esta "escondida" parte en el Hou tras el Pico nos alientan para la subida pedregosa de la canal que entre la Torre del Oso y la Aguja de los Martínez toma el nombre de Collada Bonita. Pese a que a mucho, por el esfuerzo, no les parece bonita, todos disfrutan de la foto que presta con el Urriello al fondo.

Lo que restaba ahora era descender atravesando pequeños Hous, grietas y simas para descender el Valle de las Moñetas hasta las Vegas del Toro. Alcanzada la Vega de Carrizosu la meta se nos hace cada vez más cercana y pensamos más en la llegada a Sotres que unas horas atrás veíamos difícil. Si bien habiéndonos levantado antes estaríamos en una posición más cómoda, todos nos habíamos superado y un par de horas nos separaba de llegar para comer en Sotres y no tirar de los restos de comida que nos quedaban.


Llegados a las 14:15 a las Vegas, tras juntar el camino de bajada con el que baja de Peña Castil por el Camburero y luego Fresnedal (o Canal Parda) en el Cabezu del Fresnu. Ambos caminos discurren ya como uno hasta las Vegas de Sotres o de Toro. Tomamos la pista con fuerza y atravesamos Duje para llegar al Texu y comenzar a subir la carretera a nuestro destino. Ya solo nos quedaba pensar lo que íbamos a escoger del menú para comer. Reto conseguido. Otra ruta más exitosa para el Club.


*** PROXIMAMENTE ***

Este fue el track de la ruta desde Poncebos.

Y para ver el resto de las fotos puedes acceder al álbum del Club aquí.  

domingo, 19 de julio de 2020

Ruta por Alto Campoo, pero en verano: Cuchillón, Cotomañinos y Cueto Mañín

No es muy habitual que nosotros vayamos a esta zona en verano, ya que solemos ir más durante el invierno para poder dar uso a las raquetas de nieve, son embargo, esta vez decidimos cambiar y ver cómo es aquello sin nieve.



Tras parar a desayunar en Reinosa llegamos al aparcamiento de la estación de esquí de Alto Campoo el cual teníamos entero para nosotros solos. La idea era hacer la parte sur del circo de Alto Campoo, por ello comenzamos a subiendo directos hasta el Cuchillón, al principio por la pista de esquí, en ese momento en desuso y finalmente siguiendo los jitos que nos llevarían hasta la cima.

Tras las oportunas fotos en la cima más alta de las que haríamos (2.174 m.) buscamos como bajar a el collado del Sapo, cosa que no fue nada complicada, aunque desde la cima del Cuchillón no se veía el paso para bajar. Desde aquí solo iríamos cresteando poco a poco y sin ninguna dificultad hacia el sur haciendo cima en Cotomañinos y Cueto Mañín.


Tras buscar un sitio para hacer las 11 donde no nos comiesen las moscas, ya que las cimas estaban repletas de ellas y donde casi ni nos podíamos hacer una foto a gusto, toco comenzar a descender y lo que podía haber sido una sencilla vuelta por Hoyo Sacro, decidimos complicarla con la falsa promesa de un baño en unas cascadas del río Hijar.

Avanzamos rápidamente por la loma de Peña el Rostro, tan rápido que donde teníamos que habernos desviado para coger el camino que iba por debajo nuestro nosotros nos metimos en un callejón con poca salida. Encerrados entre matas impenetrables de escobas y un cortado de roca, tuvimos que buscar el mejor camino posible para volver a salir al camino con las piernas bien arañadas… recordándonos a otra marcha hecha hace justo un año atrás.


Una vez en el camino, nos reagrupamos en un acebal que tenia unos acebos impresionantes y desde donde bajamos a la braña de Culero, sitio en el que comeríamos, no sin antes buscar una sombra, para que como ocurría en las cimas, no nos comiesen los bichos.

Aquí solo quedaba bajar hasta el río y remontarlo, primero por una pista y luego por una senda hasta llegar de nuevo al aparcamiento de la estación de esquí. Durante este tramo pasamos por las famosas pozas junto a las cascadas que tanto nos estaba mencionando “El Presi” pero cuando las vimos abarrotadas de gente (parecía El Sardinero), nos dio un poco de pereza el baño (y mas en época postconfinamiento) y aunque hacia muchísimo calor en esta parte de la ruta decidimos continuar hasta terminar y bajar a tomarnos un refrigerio a una terracilla.

Puedes ver el resto de las fotos de la ruta aquí.

Y este es el track de la ruta.

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domingo, 14 de junio de 2020

Barcena Mayor: circular con subida al Pico Abedules y descenso por Pozo Arbencia

Primera ruta post confinamiento. Empezamos con una ruta sencilla con poco desnivel y algo de resistencia en cuanto a distancia. El GPS marcó 28,99km. Dejamos los coches en el aparcamiento de Bárcena Mayor y cogimos la pista que lleva a la zona de acampada, o antigua zona ya que no está permitida ya la acampada en el parque Natural ya no está permitida.
 
En el camino y por estar mirando el móvil casi nos muerde este espécimen. Menos mal del aviso de nuestro enfermero no nos hizo pisar el cuerpo sin vida de esta serpiente de cascabel, ;-p
En el área recreativa tomamos la primera pista que sale hacia la derecha, antes de llegar al edificio que sirve o servia de aseos. Esta pista remonta el río Queriendo y tras unos pocos cientos metros, en una curva que hace la pista, la abandonamos por la ladera del monte, atravesando por la loma campo a través, entre robles y hayas, ascendiendo rápidamente, pasando zona de bosque con suelo limpio y lleno de hoja seca, 

a una vertiente de escajo y maleza baja que nos lleva hasta un collado de la sierra de Abedules, divisoria de aguas entre Queriendo y Fuentes - Lodar.

Desde el collado se ve ya claramente la cima de abedules a la cual ascenderemos directamente desde la pista que lo rodea para ir hasta el Alto De Fuentes.
Desde la cima podemos contemplar el Alto De Fuentes hacia el sur así como la pista que vamos a tomar para volver al área recreativa. Esta pista se puede coger desde el alto De Fuentes o directamente atravesando los pastos ladera abajo, ya que la ausencia de vegetación nos permite atajar hasta esta pista.
Durante el descenso nos encontramos varios ciclistas entrenando por esta pista que forma parte de la ruta de los 10.000 del soplao. La pista nos lleva a atravesar el puente de la Arabencia. Aprochamos para almorzar en el desvío que lleva al pozo del mismo nombre, que dejaremos para otra ocasión.
Continuamos el descenso encontrando de nuevo el área recreativa que dejamos por la mañana para volver al aparcamiento, no antes de un refrigerio en una terraza de este acogedor pueblecito.

Puedes ver el track dela ruta aquí. Y el resto de las fotos aquí.

domingo, 26 de enero de 2020

Circular a Peña Redonda desde San Martín de los Herreros

Comenzamos el 2020 con una ruta circular por esta peña por la que hemos pasado un montón de veces y en todas las ocasiones comentamos que deberíamos organizar una ruta que nos levase a conocer la Cruz y la Vigen que coronan su cumbre. Y como primera ruta del año cayó como opción la de realizar la ascensión desde San Martín de los Herreros, población cercana al pantano de Ruesga, en Cervera de Pisuerga.


Pasado Ventanilla, tras haber desayunado como de costumbre frente al "Resbalón" de Cervera de Pisuerga Al poco tiempo de salir de esta localidad pasamos por el cruce con la pista que nos traería más tarde de vuelta, dejando esta a la derecha y continuando por el margen izquierdo del Arroyo del Monte. 

Pasada la Mata y dejando Porciles a la derecha ascendemos lentamente por El Corco hacia La Brañosera que nos aproximaría a la cumbre que perseguimos. Más allá del alto de Burrián vamos enfilando la cruz que alcanzamos por la cara sur, no sin la dificultad por la nieve que hay ya a esta altura. 







Rápido ha sido el ascenso y bastante nos ha aguantado el día pues ya en la cima podemos ver cómo se nos echan las nubes encima.

No sin antes hacer las fotos de cumbre vamos buscando la forma de cresteas por las cumbres de Ramaderos hacia Pico Rebanal, siguiente objetivo antes de descender de vuelta a San Martín.

Tras ir sorteando la dificultad de la cresta helada, en algunos puntos difícil de sortear sin perder altura, llegamos a la conclusión que la niebla nos puede jugar una mala pasada para poder hacer la ruta hasta la siguiente cima y que no se nos haga de noche.

Es por eso que a la altura del Corral de la Espina decidimos descender la ladera para poder alcanzar este cotero sobre el que una regogida cabaña nos acogería para poder comer resguardados del aire frío que empujaba las nubes.

Tras el Corral sale la pista que bordeando el cotero nos conduce por el Soto hacia La Mata, dejando nuevamente Porciles a la derecha, ya de vuelta para San Martín.
Queda nuevamente pendiente realizar la ruta con tiempo más caluroso o en un invierno más frío en el que realizarlo íntegramente con material de nieve.

El resto de fotos las puedes ver aquí.

domingo, 6 de octubre de 2019

FIN DE VERANO EN LA VEGA DE URRIELLU

Para comenzar septiembre y dar por terminado el verano, al menos en cuanto a marchas se refiere, algún miembro del club decidimos ir a pasar el fin de semana al refugio de Urriellu, acompañados por otros expedicionarios menos habituales.
La idea era hacer una ruta sencilluca ya que pensábamos tomar el teleférico hasta El Cable y desde ahí comenzar a caminar, sin embargo, debido a un cúmulo de circunstancias (como quedar tarde o no querer esperar la cola del teleférico), se toma la decisión de subir andando hasta El Cable y por si no fuese poco por la canal de la Jenduda. Esto hizo que tuviésemos durante todo el fin de semana un largo debate sobre que es mas dura si la Jenduda o el camino del Hachero.
Terminada la Jenduda picamos algo, y aunque casi ya era hora de comer, decidimos comenzar a subir hacia Horcados Rojos y comer ya en la parte mas alta. Lo malo; que para variar, ya la habíamos preparado, lo que iba a ser una ruta sencilla, se complico al añadirle la Jenduda, y el tramo hasta el cruce entre Cabaña Verónica y Collados Rojos bajo los rayos del sol de final de verano y al mediodía, se hizo muy duro.
Mas que por la pendiente a superar o esfuerzo a realizar, por el agobio de no llegar a tiempo al refugio, ya que si queríamos cenar había que llegar antes de las 20:00. Aunque unos llegamos mejor que otros, lo que esta claro es que ya había hambre, pues eran casi las 16:00 de la tarde, así que apartándonos un poco del camino, comimos mirando hacia Cabaña Verónica y rápidamente proseguimos hasta alcanzar el collado de Horcados Rojos.
A partir de aquí, ya quedaba lo mas “fácil” o mejor dicho lo que menor esfuerzo requería, que es la bajada al Jou de los Boches, esta bajada aunque a alguno del grupo le dio un poco de impresión y dijese que “estaba apunto de llorar” con cuidado y ayudándose de el cable que esta enganchado (en algun punto ya se ha soltado un poco) a la roca, bajamos perfectamente. Incluso los que mas sufrieron en la subida hasta Horcados Rojos bajando remontaron y recuperaron fuerzas.

Finalmente solo quedaría atravesar los Boches y el Jou Sin Tierre hasta llegar al refugio, se hizo ya un poco largo porque había ganas de llegar ya, pero el animo de todo ya volvia a estar alto. Aprovechando alguno de los que mejor estábamos para tirar hasta el refugio a avisar de que poco a poco iríamos llegando.
Al día siguiente tras desayunar y hacernos alguna foto junto al Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes, retornamos por el camino por el que el día anterior habíamos llegado. Como ya íbamos con mas tiempo y eso que nos levantamos sin ningún tipo de prisa, pudimos parar a disfrutar viendo las crías de los rebecos a la entrada del Jou Sin Tierre y realizar la subida de los Boches a Horcados Rojos con calma, ademas alguno lo necesitaría pues en este punto le empezaron a fallar las piernas.
Finalmente subimos todos bien y nada apurados de tiempo (no como el dia anterior), por lo que ya de la que bajamos los que mejor nos encontrábamos decidimos bajar por el Hachero hasta Fuente Dé, mientras, que el resto, ya sea por pereza, cansancio o falta de necesidad decidió coger el teleférico y nos espero con unas cervezas frías y unas patatucas para recibirnos, lo cual es muy agradecido.

Miembros y no miembros del club acabamos pasándonoslo muy bien y haciendo una muy buena ruta por Picos de Europa. Habrá que repetirlo.