Primera ruta post confinamiento. Empezamos con una ruta sencilla con poco desnivel y algo de resistencia en cuanto a distancia. El GPS marcó 28,99km. Dejamos los coches en el aparcamiento de Bárcena Mayor y cogimos la pista que lleva a la zona de acampada, o antigua zona ya que no está permitida ya la acampada en el parque Natural ya no está permitida.
En el camino y por estar mirando el móvil casi nos muerde este espécimen. Menos mal del aviso de nuestro enfermero no nos hizo pisar el cuerpo sin vida de esta serpiente de cascabel, ;-p
En el área recreativa tomamos la primera pista que sale hacia la derecha, antes de llegar al edificio que sirve o servia de aseos. Esta pista remonta el río Queriendo y tras unos pocos cientos metros, en una curva que hace la pista, la abandonamos por la ladera del monte, atravesando por la loma campo a través, entre robles y hayas, ascendiendo rápidamente, pasando zona de bosque con suelo limpio y lleno de hoja seca,
a una vertiente de escajo y maleza baja que nos lleva hasta un collado de la sierra de Abedules, divisoria de aguas entre Queriendo y Fuentes - Lodar.
Desde el collado se ve ya claramente la cima de abedules a la cual ascenderemos directamente desde la pista que lo rodea para ir hasta el Alto De Fuentes.
Desde la cima podemos contemplar el Alto De Fuentes hacia el sur así como la pista que vamos a tomar para volver al área recreativa. Esta pista se puede coger desde el alto De Fuentes o directamente atravesando los pastos ladera abajo, ya que la ausencia de vegetación nos permite atajar hasta esta pista.
Durante el descenso nos encontramos varios ciclistas entrenando por esta pista que forma parte de la ruta de los 10.000 del soplao. La pista nos lleva a atravesar el puente de la Arabencia. Aprochamos para almorzar en el desvío que lleva al pozo del mismo nombre, que dejaremos para otra ocasión.
Continuamos el descenso encontrando de nuevo el área recreativa que dejamos por la mañana para volver al aparcamiento, no antes de un refrigerio en una terraza de este acogedor pueblecito.
Puedes ver el track dela ruta aquí. Y el resto de las fotos aquí.
domingo, 14 de junio de 2020
Barcena Mayor: circular con subida al Pico Abedules y descenso por Pozo Arbencia
Etiquetas:
Rutas
Ubicación:
39518 Bárcena Mayor, Cantabria, España
domingo, 26 de enero de 2020
Circular a Peña Redonda desde San Martín de los Herreros
Comenzamos el 2020 con una ruta circular por esta peña por la que hemos pasado un montón de veces y en todas las ocasiones comentamos que deberíamos organizar una ruta que nos levase a conocer la Cruz y la Vigen que coronan su cumbre. Y como primera ruta del año cayó como opción la de realizar la ascensión desde San Martín de los Herreros, población cercana al pantano de Ruesga, en Cervera de Pisuerga.
Pasado Ventanilla, tras haber desayunado como de costumbre frente al "Resbalón" de Cervera de Pisuerga Al poco tiempo de salir de esta localidad pasamos por el cruce con la pista que nos traería más tarde de vuelta, dejando esta a la derecha y continuando por el margen izquierdo del Arroyo del Monte.
Pasada la Mata y dejando Porciles a la derecha ascendemos lentamente por El Corco hacia La Brañosera que nos aproximaría a la cumbre que perseguimos. Más allá del alto de Burrián vamos enfilando la cruz que alcanzamos por la cara sur, no sin la dificultad por la nieve que hay ya a esta altura.
Rápido ha sido el ascenso y bastante nos ha aguantado el día pues ya en la cima podemos ver cómo se nos echan las nubes encima.
No sin antes hacer las fotos de cumbre vamos buscando la forma de cresteas por las cumbres de Ramaderos hacia Pico Rebanal, siguiente objetivo antes de descender de vuelta a San Martín.
Tras ir sorteando la dificultad de la cresta helada, en algunos puntos difícil de sortear sin perder altura, llegamos a la conclusión que la niebla nos puede jugar una mala pasada para poder hacer la ruta hasta la siguiente cima y que no se nos haga de noche.
Es por eso que a la altura del Corral de la Espina decidimos descender la ladera para poder alcanzar este cotero sobre el que una regogida cabaña nos acogería para poder comer resguardados del aire frío que empujaba las nubes.
Tras el Corral sale la pista que bordeando el cotero nos conduce por el Soto hacia La Mata, dejando nuevamente Porciles a la derecha, ya de vuelta para San Martín.
Queda nuevamente pendiente realizar la ruta con tiempo más caluroso o en un invierno más frío en el que realizarlo íntegramente con material de nieve.
El resto de fotos las puedes ver aquí.
domingo, 6 de octubre de 2019
FIN DE VERANO EN LA VEGA DE URRIELLU
Para comenzar septiembre y dar por terminado el verano, al menos en cuanto a marchas se refiere, algún miembro del club decidimos ir a pasar el fin de semana al refugio de Urriellu, acompañados por otros expedicionarios menos habituales.
Terminada la Jenduda picamos algo, y aunque casi ya era hora de comer, decidimos comenzar a subir hacia Horcados Rojos y comer ya en la parte mas alta. Lo malo; que para variar, ya la habíamos preparado, lo que iba a ser una ruta sencilla, se complico al añadirle la Jenduda, y el tramo hasta el cruce entre Cabaña Verónica y Collados Rojos bajo los rayos del sol de final de verano y al mediodía, se hizo muy duro.
Mas que por la pendiente a superar o esfuerzo a realizar, por el agobio de no llegar a tiempo al refugio, ya que si queríamos cenar había que llegar antes de las 20:00. Aunque unos llegamos mejor que otros, lo que esta claro es que ya había hambre, pues eran casi las 16:00 de la tarde, así que apartándonos un poco del camino, comimos mirando hacia Cabaña Verónica y rápidamente proseguimos hasta alcanzar el collado de Horcados Rojos.
A partir de aquí, ya quedaba lo mas “fácil” o mejor dicho lo que menor esfuerzo requería, que es la bajada al Jou de los Boches, esta bajada aunque a alguno del grupo le dio un poco de impresión y dijese que “estaba apunto de llorar” con cuidado y ayudándose de el cable que esta enganchado (en algun punto ya se ha soltado un poco) a la roca, bajamos perfectamente. Incluso los que mas sufrieron en la subida hasta Horcados Rojos bajando remontaron y recuperaron fuerzas.
Mas que por la pendiente a superar o esfuerzo a realizar, por el agobio de no llegar a tiempo al refugio, ya que si queríamos cenar había que llegar antes de las 20:00. Aunque unos llegamos mejor que otros, lo que esta claro es que ya había hambre, pues eran casi las 16:00 de la tarde, así que apartándonos un poco del camino, comimos mirando hacia Cabaña Verónica y rápidamente proseguimos hasta alcanzar el collado de Horcados Rojos.
A partir de aquí, ya quedaba lo mas “fácil” o mejor dicho lo que menor esfuerzo requería, que es la bajada al Jou de los Boches, esta bajada aunque a alguno del grupo le dio un poco de impresión y dijese que “estaba apunto de llorar” con cuidado y ayudándose de el cable que esta enganchado (en algun punto ya se ha soltado un poco) a la roca, bajamos perfectamente. Incluso los que mas sufrieron en la subida hasta Horcados Rojos bajando remontaron y recuperaron fuerzas.
Finalmente solo quedaría atravesar los Boches y el Jou Sin Tierre hasta llegar al refugio, se hizo ya un poco largo porque había ganas de llegar ya, pero el animo de todo ya volvia a estar alto. Aprovechando alguno de los que mejor estábamos para tirar hasta el refugio a avisar de que poco a poco iríamos llegando.
Al día siguiente tras desayunar y hacernos alguna foto junto al Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes, retornamos por el camino por el que el día anterior habíamos llegado. Como ya íbamos con mas tiempo y eso que nos levantamos sin ningún tipo de prisa, pudimos parar a disfrutar viendo las crías de los rebecos a la entrada del Jou Sin Tierre y realizar la subida de los Boches a Horcados Rojos con calma, ademas alguno lo necesitaría pues en este punto le empezaron a fallar las piernas.
Finalmente subimos todos bien y nada apurados de tiempo (no como el dia anterior), por lo que ya de la que bajamos los que mejor nos encontrábamos decidimos bajar por el Hachero hasta Fuente Dé, mientras, que el resto, ya sea por pereza, cansancio o falta de necesidad decidió coger el teleférico y nos espero con unas cervezas frías y unas patatucas para recibirnos, lo cual es muy agradecido.
Miembros y no miembros del club acabamos pasándonoslo muy bien y haciendo una muy buena ruta por Picos de Europa. Habrá que repetirlo.
sábado, 3 de agosto de 2019
Torre de Horcados Rojos
Cuando uno tiene ocupados los sábados y no puede acudir a hacer las rutas del club los fines de semana, aprovechando cuando hay uno libre y mas siendo en verano, había que aprovechar a realizar una marcha por Picos de Europa. Así que aunque esta oportunidad apareció de una forma un poco inesperada, dos miembros del club decidimos aprovechar el sábado para hacer la cima de la Torre de los Horcados Rojos.
Aunque se trata de una cima de muy fácil acceso y bastante mítica (aunque no tanto como el collado), decidimos hacerla ya que de dos que fuimos, uno no la había subido y el otro la hizo hace mucho tiempo.
Para que la marcha tuviese mas chicha, decidimos hacerla desde Fuente Dé, y cuando digo desde Fuente Dé, es subir y bajar desde allí, sin utilizar el teleférico. Para el ascenso decidimos hacerlo por la Canal de la Jenduda, que hicimos prácticamente del tirón, salvo una breve parada para reponer líquidos (ya que alguno que hacia mucho que no venia a la montaña, estaba un poco bajo de forma) y hacernos alguna foto justo antes de hacer la pequeña trepada que nos introduce en dicha canal. Al terminar la canal tomamos las 11 en el pequeño prado que hay a su salida, un buen sitio para tomar fuerzas.
Retomamos la ruta bordeando los pozos de Lloroza para llegar hasta La Vueltona, donde comienza el ascenso hasta el collado de Horcados Rojos, justo en frente de Cabaña Veronica. Durante esta subida pese a que alguno había perdido el habito, no hacíamos mas que adelantar gente (así que tan mal no estaríamos), sobretodo montañeros (unos mas que otros) extranjeros que aprovechan el verano para conocer “Picos”.
Una vez en Horcados Rojos solo quedaba el repecho final hasta la cumbre, que visto desde allí, parece que va a ser demoledor, ya que el aspecto es de que hay una gran pendiente, sin embargo, si se sigue el camino y los jitos que hay, se hace con menos esfuerzo del que cabía esperar. Tras hacernos las reglamentarias fotos de cima, con unas muy buenas vistas del Macizo Central, bajamos a comer al collado de Horcados Rojos, contemplando el Jou del los Boches y el Picu Urriellu.
Para bajar, fuimos hasta el El Cable y esta vez bajamos por El Hachero, ya que uno de nosotros no había subido a la Torre de los Horcados Rojos, pero el otro no había hecho nunca El Hachero y como es mas fácil que descender por La Jenduda, pues allá que fuimos. Hay que decir, que aunque diga que es mas fácil, no significa que sea asi, ya que si no llega a ser por los jitos nos hubiésemos equivocado nada mas empezar y el primer tramo de descendo, precisamente cómodo no es. Así todo, tras una larga bajada y con las piernas ya empezando a resentirse, llegamos hasta el aparcamiento de Fuente Dé, donde lo primero que hicimos fue ir de cabeza a la fuente para refrescarnos un poco.
sábado, 13 de julio de 2019
Travesía Amieva - Vegabaño - Amieva
Por fin una ruta de fin de semana. Sobre la mesa una propuesta: conocer mejor la parte occidental de los Picos de Europa. Para ello una ruta de Vegabaño a Torre Beza y Pico Cabroneru. Y para enlazar, una elección que iba más allá de las habilidades del guía y de las condiciones físicas del mismo.
El plan de ruta: acercarnos el viernes por la tarde lo más proximos a la salida, el collado de Angón, para realizar la ruta que debería llevarnos a la Horcada las Pozas para de ahí seguir por Vega Huerta, los Moledizos, El Frade hasta Vegabaño. El refugio nos acogería para al día siguiente volver por la ruta de Beza a las cimas, volviendo a collado de Angón por la Senda del Arcediano.
No es que no estuviésemos convencidos de la dificultad de la ruta, sino que hubo uno que pensó que era más factible de lo que finalmente fue.
Primer día, Sames y más concretamente Les Vegues II nos iba a cobijar la primera noche, de cara de poder llegar lo más pronto posible al comienzo de la travesía. Un baño en la piscina y una tranquila cena nos dejó con buen sabor de boca tras la primera de las dificultades que acompañaron a este fin de semana: uno los coches presentaba una avería en el sistema de refrigeración. Vamos, que perdía agua por un tubo, nunca mejor dicho.
El sábado madrugamos para salir cuanto antes. Tras el desayuno partimos, no sin antes dar de beber al coche, hacia el collado de Angón. En la subida de Amieva a este collado, una nueva parada para enfriar el motor que ya sin remedio nos tenía que acercar a la salida.
Conseguido el primer paso, un descenso rápido del collado al Restaño nos dejaba buen sabor de boca para enfrentarnos a la canal que ya intuíamos. Unos minutos más y nos deberíamos salir del camino para enfrentar la trepada. Pero en la Lampiela no vimos claro el camino a tomar para acercarnos a los sedos, por lo que intentaríamos coger el camino por el que subían los pastores con el ganado a Cuesta Cebolleda. El primer paso era llegar a la majada de Bellanzo, cosa que hicimos sin problema, pero a partir de aquí ya no era tan perceptible la subida a tomar para alcanzar el Abedulu y de ahí seguir el ascenso a la Muda. Tras intentarlo y comprobar que se nos escapaba el tiempo sin hacer cima, teniendo en cuenta el esfuerzo y lo que nos quedaba por recorrer alcanzada Cebolleda, el guia intranquilo decidió dar la vuelta para encarar la senda de la Jocica al Carombo y de ahí a Vegabaño.
El descenso fue duro por lo caótico del terreno, y se fue llenando del silencio de una pequeña derrota, pero que no empañaba el disfrute de este grupo por la montaña y sus caminos.
De vuelta en Bellanzo, tomamos el camino a la presa de la Jocica y de ahí el camino del mismo nombre hacia el Carombo. El calor, el esfuerzo y la vista de las cristalinas aguas del río Dobra nos hacía tender hacia este, tanto que terminamos a mitad de camino descansando a comer en su orilla.
Tras la comida encaramos de nuevo el camino, unos metros por encima de donde estábamos, para ir hasta el Carombo. Una parada en la fuente para recargar fuerzas y tocaba juego de pistas. Las marcas blanquiamarillas se perdian entre caminos de ganado, maleza, árboles y el arroyo. Sabiendo por donde debíamos ascender, nos faltaba encontrar el paso sobre el río que nos dirigía a la la riega de junto al pronto, tras alcanzar el cruce con el camino a Beza, llegábamos a la Vega sobre la que se encuentra el refugio. Una ducha, ropa limpia y una gran cena dió paso al descanso, al menos para algunos. Otros se quedaron a escuchar ronquidos... No hay que pasar este punto sin comentar la dedicación de quienes llevan el refugio, la acogida que nos dieron así como la cena y desayuno que nos proporcionaron las fuerzas para enfrentarnos a la siguiente etapa. Pocos hoteles dan los almuerzos el refugio de Vegabaño.
Tras el desayuno partíamos los primeros hacia Beza. La ruta se separa de las pistas que llevana a Soto de Sajambre y comienzan a subir por la ladera de Beza hasta el collado, pasando por un bosque con grandes ejemplares de árboles. Sin duda un bonito trascurso aunque sea de subida.
Llegados al collado desde el que tomar la canal de misa hacia la cumbre, el estado físico del grupo, tras el esfuerzo del día anterior, nos hacía dejar esas cumbres para otra ocasión y avanzar para encontrarnos con la senda del Arcediano que nos llevaría sobre losas, barro y agua hasta el aparcamiento del collado Angón.
Un total aproximado de 40 kilómetros que nos ha dejado ganas de volver para seguir disfrutando de esta zona de los Picos de Europa. Sólo disponemos del track del primer día, pero hemos trazado la ruta que seguimos al día siguiente para completar esta travesía. El resto de las fotos las puedes ver aquí.
El track del primer día...
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Y el del segundo...
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sábado, 25 de mayo de 2019
Circular Pico Bistruey desde Bárago
El sábado 25 previo a las elecciones del día 26 aprovechamos para realizar nuestra particular jornada de reflexión en la montaña, ya que mejor sitio para reflexionar no hay. Esta vez fuimos a la Peña Bistruey o Astruya, mas conocido como pico Bistruey, una cima de la Cordillera Cantábrica, en el límite del Parque Natural de Fuentes Carrionas, situándose en la misma divisoria que separa Cantabria con la Provincia de Palencia.
Salimos de Mompia a las 7:30, siendo bastante puntuales para lo que solemos ser. Y tras un largo camino ya que llevaríamos durante todo el Desfiladero de La Hermida un autobús, que mas tarde nos enteraríamos que iba hasta Caloca. Al final llegamos a Bárago, lugar de comienzo de nuestra ruta, donde fuimos recibidos por Tobias, “Tobi” para nosotros, que es el típico perro que como ya no tiene ovejas a las que pastorear el ayuntamiento le ha debido dar el trabajo de ser guia de montaña para visitantes como nosotros.
Comenzamos la ruta a las 10 de la mañana y desde un primer momento, en el mismo pueblo ya comenzamos a subir en fuerte pendiente, por la calle que lo atraviesa, tomando pistas que aunque no parecía que fuese el camino por ellas ya que eran muy secundarias, tanto el GPS como “Tobi” nos las iban marcando.
A buen ritmo por las pronunciadas pistas que atraviesan rebollares llegamos hasta el Collado de Castro, a los pies de la no muy alta pero imponente peña de mismo nombre. Aquí tomamos la pista principal donde alguno recibió una majestuosa clase sobre las agallas de los robles, aunque esta pista, la abandonaríamos al poco rato para cruzar un río y adentrarnos en otro bosque, esta vez de hayas y llegar a unas campas que atravesamos para volver a salir a la pista principal.
A eso de las 12 empezaba a apretar el hambre y decidimos parar tomar un tentempié junto a una cabaña en un pastizal con unas espectaculares vistas. Desde aquí nos quedaba afrontar la subida final, primero por una pindia pista hasta llegar a una zona de pasto donde había una rustica cabaña encaramada en unas rocas y de ahí hasta la cima por un pastizal (que para variar también tenia una pendiente de la leche) que alguno lo afrontamos haciendo pequeñas zetas para hacerlo mas llevadero.
En la subida a la cima nos encontramos con otro grupo que venia desde Caloca, este grupo resulto ser el mismo que venía en el autobús que llevamos delante durante todo el Desfiladero de La Hermida y no me extraña que fueran en autobús pues eran un montón de ellos. Pero lo mas curioso es las ansias de hacer cima el primero que tenían todos, así que a mas de uno le debió sentar como una patada en los… que les adelantáramos en plena subida.
Mientras este grupo comía en la cima nosotros decidimos comenzar a descender y comer mas adelante en algún sitio en el que pegara menos el viento, eso si, a Tobi no lo volvimos a ver hasta que mientras comiéramos volvimos a ver aparecer de nuevo al grupo del autobús, con los que se quedo para disfrutar de sus bocadillos. Así llegamos hasta Collado Arauz, hasta donde sube una pista que tras rebasarlo se adentra en la Provincia de Palencia. Continuando nuestro camino por la vertiente cántabra, bajamos por esa misma pista hasta las Praizas, una zona de pastizales donde comimos junto a una cabaña medianamente reformada, o al menos reformada pero no con mucho gusto por los detalles.
Tras comer descendimos casi hasta Cucayo por la vaguada que forma el río de la Requejada saliéndonos de la pista principal en el collado Sierra Lamoa y bordeando por la derecha el pico Mamozán, hasta enlazar justo antes de llegar a Cucayo con la pista (al principio) arreglada no hace mucho por lo visto, que mas tarde pasa a convertirse en una senda (como era originalmente) que bordea por un bosque de rebollos, la peña de Las Ánimas y comienza el descenso por Las Retuertas (Descenso que hace muchos años intentamos hacer, cuando andabamos de campamentos por la zona, pero que no encontramos y a parte de pillar alguna garrapata no conseguimos hacer nada mas, no se si nos darían mal las indicaciones o ahora los gps nos ayudan mucho, pero esta vez nos pareció muy fácil de encontrar) para tomar este camino hasta el río de Entreovejas que se cruza y se acaba llegando de nuevo a Bárago, entrando por el cementerio. Unos mas que otros tenían ganas de llegar, ya que alguno tuvo un descenso largo y doloroso y que estoy seguro que recordara cortarse las uñas antes de la siguiente ruta.
Puedes ver el resto de fotos de la ruta aquí.
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domingo, 14 de abril de 2019
Motas del Pardo - La Marrulla - El Cotero desde Estacas de Trueba
Partimos de Bezana a las 8 de la mañana, bueno, 8:15 que alguno se le atragantó el desayuno y bajar a la perrina. Pero siempre es mejor que confundirse de día.
Tras la parada obigaroria para desayunar o re-desayunar, hoy en Vega de Pas, comenzamos el ascenso al puerto junto al que nace el río Trueba, en busca de un lugar donde dejar el coche, un objetivo difícil por la estrechez de la carretera y ausencia de cunetas aptas para dejar el vehículo. Suerte que solo ibamos 4 y entramos en un solo coche.
La salida la tomamos desde La Espina, junto al arroyo de Pardo en su cruce con la carretera. La pista que sube a las cabañas de Pardo. Una primera mala decisión nos hizo buscar camino entre matorrales fáciles pero incómodos, sobretodo cuando llegamos al Colladío y descubrimos que existía una ancha pista por la que ascender más cómodamente.
Ya desde este collado podíamos ver la cresta que continuaríamos, pasando por Matas del Pardo, donde encontramos una tarjeta de cima del club de montaña Aitzeder, hasta la Marrulla, pasando por el colladíllo de la Hormaza. En esta cima decidimos tomar las once, en las cabañas que hace años formaban una pequeña comunidad ganadera en el collado de la Marrulla. Sitio acogedor y que nos permitía resguardarnos del viento para tomar fuerzas para el último ascenso de esta ruta. A una cima me refiero.
En unos pocos minutos estábamos ascendiendo desde Sel de la Peña por la ladera de El Cotero, hasta dar con el punto geodésico que hay en su cima, desde donde re-programaríamos la ruta. Y es que se propuso sustituir la vuelta por el camino andado por una alternativa circular. Esta opción nos baja al valle, con la necesidad de sortear el río Engaña y volver a subir nuevamente por el Monte Retortillo.
Comenzamos a descender por el Cotero Sedantes y pronto damos con una pista que nos ha llevando dirección este-sureste. Dado que nos desviaba bastante, la alternativa era atravesar el bosque hacia el valle y sortear el río. Desde la distancia se puede ver un cortafuegos que nos permite subir por Monte Retortillo, así que nos metemos en faena y descendemos rápidamente por el bosque hasta el Engaña. Es lo suficientemente caudaloso como para necesitar un paso por el que saltar, y suerte tuvimos que dimos directamente aun paso bastante estrecho como para saltar por las piedras hasta la otra orilla.
En un claro con unos arboles caídos como bancos sacamos los bocadillos para comer, salvando el mini tentenpié de sandwich que a alguno le habían preparado (le esta bien por no prepararlo él mismo).
¡Cómo se paga comer justo antes de empezar a subir... ! Pero no quedaba otra que comenzar el ascenso por el cortafuegos de Monte Retortillo y atravesar las lomas de la Cotera Mayor hasta dar con los caminos abiertos entre los arbustos para regresar de nuevo al Colladío, desde el que volveríamos a descender a las cabañas de Pardo para recoger el coche, pensando ya en la próxima ruta.
Puedes ver la ruta que seguimos aquí, pero tened en cuenta que hay varios tramos que discurren sin camino, entre los escajos o atravesando el bosque. Aunque nada insalvable.
Tras la parada obigaroria para desayunar o re-desayunar, hoy en Vega de Pas, comenzamos el ascenso al puerto junto al que nace el río Trueba, en busca de un lugar donde dejar el coche, un objetivo difícil por la estrechez de la carretera y ausencia de cunetas aptas para dejar el vehículo. Suerte que solo ibamos 4 y entramos en un solo coche.
La salida la tomamos desde La Espina, junto al arroyo de Pardo en su cruce con la carretera. La pista que sube a las cabañas de Pardo. Una primera mala decisión nos hizo buscar camino entre matorrales fáciles pero incómodos, sobretodo cuando llegamos al Colladío y descubrimos que existía una ancha pista por la que ascender más cómodamente.
Ya desde este collado podíamos ver la cresta que continuaríamos, pasando por Matas del Pardo, donde encontramos una tarjeta de cima del club de montaña Aitzeder, hasta la Marrulla, pasando por el colladíllo de la Hormaza. En esta cima decidimos tomar las once, en las cabañas que hace años formaban una pequeña comunidad ganadera en el collado de la Marrulla. Sitio acogedor y que nos permitía resguardarnos del viento para tomar fuerzas para el último ascenso de esta ruta. A una cima me refiero.
Comenzamos a descender por el Cotero Sedantes y pronto damos con una pista que nos ha llevando dirección este-sureste. Dado que nos desviaba bastante, la alternativa era atravesar el bosque hacia el valle y sortear el río. Desde la distancia se puede ver un cortafuegos que nos permite subir por Monte Retortillo, así que nos metemos en faena y descendemos rápidamente por el bosque hasta el Engaña. Es lo suficientemente caudaloso como para necesitar un paso por el que saltar, y suerte tuvimos que dimos directamente aun paso bastante estrecho como para saltar por las piedras hasta la otra orilla.
En un claro con unos arboles caídos como bancos sacamos los bocadillos para comer, salvando el mini tentenpié de sandwich que a alguno le habían preparado (le esta bien por no prepararlo él mismo).
¡Cómo se paga comer justo antes de empezar a subir... ! Pero no quedaba otra que comenzar el ascenso por el cortafuegos de Monte Retortillo y atravesar las lomas de la Cotera Mayor hasta dar con los caminos abiertos entre los arbustos para regresar de nuevo al Colladío, desde el que volveríamos a descender a las cabañas de Pardo para recoger el coche, pensando ya en la próxima ruta.
Puedes ver la ruta que seguimos aquí, pero tened en cuenta que hay varios tramos que discurren sin camino, entre los escajos o atravesando el bosque. Aunque nada insalvable.
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