domingo, 16 de agosto de 2020

Travesía Sotres - Caín - Urriello - Sotres

Travesía de 3 días por los Picos de Europa, partiendo de la población de Sotres, donde regresaremos dentro de dos días. Debido a que todos los participantes no hemos podido contar con el viernes libre, quedamos en encontrarnos en Puente Poncebos para proseguir la ruta juntos.

La primera parte de la ruta transcurre a través de los invernales de Sotres, ascendiendo a collado Pandébano desde donde se desciende a Bulnes. La humedad y las precipitaciones de estos días hacen que el terreno de descenso esté cubierto de barro y de este modo es fácil resbalar lo que hace algo incómodo esta parte de la ruta. Pero una buena comida en Bulnes, y sobre todo con el atento servicio, que hasta nos dio de comer a la boca, nos hacen olvidarnos de esta primera parte. Solo nos queda descender hasta Poncebos para bajar las cañas de las que ya hemos dado cuenta y esperar a los que se nos unen en el comienzo de la Ruta del Cares.

Tras un rato de espera, el resto del grupo se une para atravesar por la ruta del Cares la distancia que nos separa de Caín, donde vamos a pasar la primera noche. Un comienzo lleno de gente que vuelve de esta localidad se convierte en solitario camino hasta prácticamente el comienzo de la canal del agua, donde varios excursionistas "despistados" por los carteles de la ruta pensaron en poder hacerla fácilmente sin pensar que a estas horas ya el tiempo juega en contra, por lo que deciden al cruzarse con nosotros regresar a Caín.

Los ocho del Bayern al Barça (nueve realmente por encajar uno en propia meta) no nos amargan la cena aunque serán parte de mofa del comienzo de la ruta tras un desayuno temprano para poder afrontar Dobresengos lo antes posible, con la "fresca". Partimos de Caín sobre las 8 cogiendo el camino de ascenso por la salida del pueblo hacia Posada, girando hacia la izquierda, dejando de lado el sendero a Valdeón para comenzar a ascender el Canto que nos dará paso al sedo Mabro. Pese a que el camino hace necesario el uso de las manos, no es suficiente para preocuparnos demasiado a parte de a nuestro "organizador", que "no lo veía claro". 

Llegados al sedo podemos contemplar lo que nos esperaba y lo que habíamos salvado ya desde el cartel de la canal abajo en la ruta del Cares. Vamos ascendiendo poco a poco pasando por la única fuente disponible en nuestra ruta, en la Espipera, hasta que lleguemos al refugio de Urriello. A lo lejos podemos ver a dos trail runners que comenzaron algo antes la ruta así como otro solitario que nos sigue en la distancia. 

El camino nos hace atravesar una canal de deshielo llamado el Canalón, cubierto de piedras sueltas tras el Hoyo de S. Ligiesto, para alcanzar Joyo Redondo. Poco antes de la Garganta de Hoyo Grande paramos para tomar las once. Es aquí cuando vemos a nuestro "perseguidor" avanzar en la búsqueda de refugio por si la tormenta anunciada para las 15h. le sorprendía.

Pasando bajo la Torre del Pamparroso nos adentramos en Hoyo Grande, pasando primero por el Bajero, tras el cual vemos que nuestro amigo ha parado junto a una gran roca con un pequeño refugio. Seguimos atravesando el grupo de Hoyos, pensando que ascendemos más rápido de lo que en realidad hacemos y "confundiendo" el muro del hoyo cimero con los Picos Arenizas, por lo que al llegar a Cimero nos damos cuenta que aunque ya queda poco para llegar a la Horada Caín, aún estábamos bajo la Torre Coello en lugar  de cerca del Tiro del Oso. Tras un último y costoso esfuerzo para ascender por el pedregal que nos separa del Collado u Horcada, podemos descansar pues la subida ha terminado. Paramos a comer y dejar que nuestro infatigable acompañante nos vuelva a pasar.

Recorriendo el camino de descenso hacia el Jou Sin Terre le vemos deambulando de un lado para otro buscando un lugar donde pasar la noche. Nosotros nos dirigimos al sendero que bordea el Jou para cruzarse con la ruta que viene de los Boches en la Garganta del Jou Sin Tierre. La niebla nos rodea y no nos permite ver más allá del camino bajo nuestros pies, pero no tiene ya pérdida a nuestro destino, el Refugio de Úbeda donde la falta de ducha y lugares de esparcimiento previos a la cena nos ensombrecen la buena ruta realizada. Si que es verdad que atravesamos un tiempo raro lleno de restricciones por la pandemia, pero ni tanto ni tan calvo, que bien podíamos haber ocupado la misma mesa que usaríamos para cenar más tarde, en lugar de esperar hacinados en el pasillo tras la recepción, ya que en la calle la niebla no permitía estar sin calarnos hasta los huesos.

Se planteaba un incierto desenlace del final de la ruta, por el tiempo, el cansancio del día anterior, y eso nos lleva erróneamente a no madrugar y comenzar a caminar tras el desayuno a las 9 de la mañana, en lugar de las ocho. El día amanecía prácticamente despejado y eso nos empujaba a terminar la ruta ascendiendo a collada Bonita y terminado en Sotres para comer.

Pese a que nos nos creíamos capaces, tras el calentamiento descendiendo del Refugio hacia la Canal de la Celada nos hace ver de lo que somos capaces. La vista de la cara sur del Urriello y de esta "escondida" parte en el Hou tras el Pico nos alientan para la subida pedregosa de la canal que entre la Torre del Oso y la Aguja de los Martínez toma el nombre de Collada Bonita. Pese a que a mucho, por el esfuerzo, no les parece bonita, todos disfrutan de la foto que presta con el Urriello al fondo.

Lo que restaba ahora era descender atravesando pequeños Hous, grietas y simas para descender el Valle de las Moñetas hasta las Vegas del Toro. Alcanzada la Vega de Carrizosu la meta se nos hace cada vez más cercana y pensamos más en la llegada a Sotres que unas horas atrás veíamos difícil. Si bien habiéndonos levantado antes estaríamos en una posición más cómoda, todos nos habíamos superado y un par de horas nos separaba de llegar para comer en Sotres y no tirar de los restos de comida que nos quedaban.


Llegados a las 14:15 a las Vegas, tras juntar el camino de bajada con el que baja de Peña Castil por el Camburero y luego Fresnedal (o Canal Parda) en el Cabezu del Fresnu. Ambos caminos discurren ya como uno hasta las Vegas de Sotres o de Toro. Tomamos la pista con fuerza y atravesamos Duje para llegar al Texu y comenzar a subir la carretera a nuestro destino. Ya solo nos quedaba pensar lo que íbamos a escoger del menú para comer. Reto conseguido. Otra ruta más exitosa para el Club.


*** PROXIMAMENTE ***

Este fue el track de la ruta desde Poncebos.

Y para ver el resto de las fotos puedes acceder al álbum del Club aquí.  

domingo, 19 de julio de 2020

Ruta por Alto Campoo, pero en verano: Cuchillón, Cotomañinos y Cueto Mañín

No es muy habitual que nosotros vayamos a esta zona en verano, ya que solemos ir más durante el invierno para poder dar uso a las raquetas de nieve, son embargo, esta vez decidimos cambiar y ver cómo es aquello sin nieve.



Tras parar a desayunar en Reinosa llegamos al aparcamiento de la estación de esquí de Alto Campoo el cual teníamos entero para nosotros solos. La idea era hacer la parte sur del circo de Alto Campoo, por ello comenzamos a subiendo directos hasta el Cuchillón, al principio por la pista de esquí, en ese momento en desuso y finalmente siguiendo los jitos que nos llevarían hasta la cima.

Tras las oportunas fotos en la cima más alta de las que haríamos (2.174 m.) buscamos como bajar a el collado del Sapo, cosa que no fue nada complicada, aunque desde la cima del Cuchillón no se veía el paso para bajar. Desde aquí solo iríamos cresteando poco a poco y sin ninguna dificultad hacia el sur haciendo cima en Cotomañinos y Cueto Mañín.


Tras buscar un sitio para hacer las 11 donde no nos comiesen las moscas, ya que las cimas estaban repletas de ellas y donde casi ni nos podíamos hacer una foto a gusto, toco comenzar a descender y lo que podía haber sido una sencilla vuelta por Hoyo Sacro, decidimos complicarla con la falsa promesa de un baño en unas cascadas del río Hijar.

Avanzamos rápidamente por la loma de Peña el Rostro, tan rápido que donde teníamos que habernos desviado para coger el camino que iba por debajo nuestro nosotros nos metimos en un callejón con poca salida. Encerrados entre matas impenetrables de escobas y un cortado de roca, tuvimos que buscar el mejor camino posible para volver a salir al camino con las piernas bien arañadas… recordándonos a otra marcha hecha hace justo un año atrás.


Una vez en el camino, nos reagrupamos en un acebal que tenia unos acebos impresionantes y desde donde bajamos a la braña de Culero, sitio en el que comeríamos, no sin antes buscar una sombra, para que como ocurría en las cimas, no nos comiesen los bichos.

Aquí solo quedaba bajar hasta el río y remontarlo, primero por una pista y luego por una senda hasta llegar de nuevo al aparcamiento de la estación de esquí. Durante este tramo pasamos por las famosas pozas junto a las cascadas que tanto nos estaba mencionando “El Presi” pero cuando las vimos abarrotadas de gente (parecía El Sardinero), nos dio un poco de pereza el baño (y mas en época postconfinamiento) y aunque hacia muchísimo calor en esta parte de la ruta decidimos continuar hasta terminar y bajar a tomarnos un refrigerio a una terracilla.

Puedes ver el resto de las fotos de la ruta aquí.

Y este es el track de la ruta.

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domingo, 14 de junio de 2020

Barcena Mayor: circular con subida al Pico Abedules y descenso por Pozo Arbencia

Primera ruta post confinamiento. Empezamos con una ruta sencilla con poco desnivel y algo de resistencia en cuanto a distancia. El GPS marcó 28,99km. Dejamos los coches en el aparcamiento de Bárcena Mayor y cogimos la pista que lleva a la zona de acampada, o antigua zona ya que no está permitida ya la acampada en el parque Natural ya no está permitida.
 
En el camino y por estar mirando el móvil casi nos muerde este espécimen. Menos mal del aviso de nuestro enfermero no nos hizo pisar el cuerpo sin vida de esta serpiente de cascabel, ;-p
En el área recreativa tomamos la primera pista que sale hacia la derecha, antes de llegar al edificio que sirve o servia de aseos. Esta pista remonta el río Queriendo y tras unos pocos cientos metros, en una curva que hace la pista, la abandonamos por la ladera del monte, atravesando por la loma campo a través, entre robles y hayas, ascendiendo rápidamente, pasando zona de bosque con suelo limpio y lleno de hoja seca, 

a una vertiente de escajo y maleza baja que nos lleva hasta un collado de la sierra de Abedules, divisoria de aguas entre Queriendo y Fuentes - Lodar.

Desde el collado se ve ya claramente la cima de abedules a la cual ascenderemos directamente desde la pista que lo rodea para ir hasta el Alto De Fuentes.
Desde la cima podemos contemplar el Alto De Fuentes hacia el sur así como la pista que vamos a tomar para volver al área recreativa. Esta pista se puede coger desde el alto De Fuentes o directamente atravesando los pastos ladera abajo, ya que la ausencia de vegetación nos permite atajar hasta esta pista.
Durante el descenso nos encontramos varios ciclistas entrenando por esta pista que forma parte de la ruta de los 10.000 del soplao. La pista nos lleva a atravesar el puente de la Arabencia. Aprochamos para almorzar en el desvío que lleva al pozo del mismo nombre, que dejaremos para otra ocasión.
Continuamos el descenso encontrando de nuevo el área recreativa que dejamos por la mañana para volver al aparcamiento, no antes de un refrigerio en una terraza de este acogedor pueblecito.

Puedes ver el track dela ruta aquí. Y el resto de las fotos aquí.

domingo, 26 de enero de 2020

Circular a Peña Redonda desde San Martín de los Herreros

Comenzamos el 2020 con una ruta circular por esta peña por la que hemos pasado un montón de veces y en todas las ocasiones comentamos que deberíamos organizar una ruta que nos levase a conocer la Cruz y la Vigen que coronan su cumbre. Y como primera ruta del año cayó como opción la de realizar la ascensión desde San Martín de los Herreros, población cercana al pantano de Ruesga, en Cervera de Pisuerga.


Pasado Ventanilla, tras haber desayunado como de costumbre frente al "Resbalón" de Cervera de Pisuerga Al poco tiempo de salir de esta localidad pasamos por el cruce con la pista que nos traería más tarde de vuelta, dejando esta a la derecha y continuando por el margen izquierdo del Arroyo del Monte. 

Pasada la Mata y dejando Porciles a la derecha ascendemos lentamente por El Corco hacia La Brañosera que nos aproximaría a la cumbre que perseguimos. Más allá del alto de Burrián vamos enfilando la cruz que alcanzamos por la cara sur, no sin la dificultad por la nieve que hay ya a esta altura. 







Rápido ha sido el ascenso y bastante nos ha aguantado el día pues ya en la cima podemos ver cómo se nos echan las nubes encima.

No sin antes hacer las fotos de cumbre vamos buscando la forma de cresteas por las cumbres de Ramaderos hacia Pico Rebanal, siguiente objetivo antes de descender de vuelta a San Martín.

Tras ir sorteando la dificultad de la cresta helada, en algunos puntos difícil de sortear sin perder altura, llegamos a la conclusión que la niebla nos puede jugar una mala pasada para poder hacer la ruta hasta la siguiente cima y que no se nos haga de noche.

Es por eso que a la altura del Corral de la Espina decidimos descender la ladera para poder alcanzar este cotero sobre el que una regogida cabaña nos acogería para poder comer resguardados del aire frío que empujaba las nubes.

Tras el Corral sale la pista que bordeando el cotero nos conduce por el Soto hacia La Mata, dejando nuevamente Porciles a la derecha, ya de vuelta para San Martín.
Queda nuevamente pendiente realizar la ruta con tiempo más caluroso o en un invierno más frío en el que realizarlo íntegramente con material de nieve.

El resto de fotos las puedes ver aquí.

domingo, 6 de octubre de 2019

FIN DE VERANO EN LA VEGA DE URRIELLU

Para comenzar septiembre y dar por terminado el verano, al menos en cuanto a marchas se refiere, algún miembro del club decidimos ir a pasar el fin de semana al refugio de Urriellu, acompañados por otros expedicionarios menos habituales.
La idea era hacer una ruta sencilluca ya que pensábamos tomar el teleférico hasta El Cable y desde ahí comenzar a caminar, sin embargo, debido a un cúmulo de circunstancias (como quedar tarde o no querer esperar la cola del teleférico), se toma la decisión de subir andando hasta El Cable y por si no fuese poco por la canal de la Jenduda. Esto hizo que tuviésemos durante todo el fin de semana un largo debate sobre que es mas dura si la Jenduda o el camino del Hachero.
Terminada la Jenduda picamos algo, y aunque casi ya era hora de comer, decidimos comenzar a subir hacia Horcados Rojos y comer ya en la parte mas alta. Lo malo; que para variar, ya la habíamos preparado, lo que iba a ser una ruta sencilla, se complico al añadirle la Jenduda, y el tramo hasta el cruce entre Cabaña Verónica y Collados Rojos bajo los rayos del sol de final de verano y al mediodía, se hizo muy duro.
Mas que por la pendiente a superar o esfuerzo a realizar, por el agobio de no llegar a tiempo al refugio, ya que si queríamos cenar había que llegar antes de las 20:00. Aunque unos llegamos mejor que otros, lo que esta claro es que ya había hambre, pues eran casi las 16:00 de la tarde, así que apartándonos un poco del camino, comimos mirando hacia Cabaña Verónica y rápidamente proseguimos hasta alcanzar el collado de Horcados Rojos.
A partir de aquí, ya quedaba lo mas “fácil” o mejor dicho lo que menor esfuerzo requería, que es la bajada al Jou de los Boches, esta bajada aunque a alguno del grupo le dio un poco de impresión y dijese que “estaba apunto de llorar” con cuidado y ayudándose de el cable que esta enganchado (en algun punto ya se ha soltado un poco) a la roca, bajamos perfectamente. Incluso los que mas sufrieron en la subida hasta Horcados Rojos bajando remontaron y recuperaron fuerzas.

Finalmente solo quedaría atravesar los Boches y el Jou Sin Tierre hasta llegar al refugio, se hizo ya un poco largo porque había ganas de llegar ya, pero el animo de todo ya volvia a estar alto. Aprovechando alguno de los que mejor estábamos para tirar hasta el refugio a avisar de que poco a poco iríamos llegando.
Al día siguiente tras desayunar y hacernos alguna foto junto al Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes, retornamos por el camino por el que el día anterior habíamos llegado. Como ya íbamos con mas tiempo y eso que nos levantamos sin ningún tipo de prisa, pudimos parar a disfrutar viendo las crías de los rebecos a la entrada del Jou Sin Tierre y realizar la subida de los Boches a Horcados Rojos con calma, ademas alguno lo necesitaría pues en este punto le empezaron a fallar las piernas.
Finalmente subimos todos bien y nada apurados de tiempo (no como el dia anterior), por lo que ya de la que bajamos los que mejor nos encontrábamos decidimos bajar por el Hachero hasta Fuente Dé, mientras, que el resto, ya sea por pereza, cansancio o falta de necesidad decidió coger el teleférico y nos espero con unas cervezas frías y unas patatucas para recibirnos, lo cual es muy agradecido.

Miembros y no miembros del club acabamos pasándonoslo muy bien y haciendo una muy buena ruta por Picos de Europa. Habrá que repetirlo.

sábado, 3 de agosto de 2019

Torre de Horcados Rojos

Cuando uno tiene ocupados los sábados y no puede acudir a hacer las rutas del club los fines de semana, aprovechando cuando hay uno libre y mas siendo en verano, había que aprovechar a realizar una marcha por Picos de Europa. Así que aunque esta oportunidad apareció de una forma un poco inesperada, dos miembros del club decidimos aprovechar el sábado para hacer la cima de la Torre de los Horcados Rojos.


Aunque se trata de una cima de muy fácil acceso y bastante mítica (aunque no tanto como el collado), decidimos hacerla ya que de dos que fuimos, uno no la había subido y el otro la hizo hace mucho tiempo.



Para que la marcha tuviese mas chicha, decidimos hacerla desde Fuente Dé, y cuando digo desde Fuente Dé, es subir y bajar desde allí, sin utilizar el teleférico. Para el ascenso decidimos hacerlo por la Canal de la Jenduda, que hicimos prácticamente del tirón, salvo una breve parada para reponer líquidos (ya que alguno que hacia mucho que no venia a la montaña, estaba un poco bajo de forma) y hacernos alguna foto justo antes de hacer la pequeña trepada que nos introduce en dicha canal. Al terminar la canal tomamos las 11 en el pequeño prado que hay a su salida, un buen sitio para tomar fuerzas.



Retomamos la ruta bordeando los pozos de Lloroza para llegar hasta La Vueltona, donde comienza el ascenso hasta el collado de Horcados Rojos, justo en frente de Cabaña Veronica. Durante esta subida pese a que alguno había perdido el habito, no hacíamos mas que adelantar gente (así que tan mal no estaríamos), sobretodo montañeros (unos mas que otros) extranjeros que aprovechan el verano para conocer “Picos”.

Una vez en Horcados Rojos solo quedaba el repecho final hasta la cumbre, que visto desde allí, parece que va a ser demoledor, ya que el aspecto es de que hay una gran pendiente, sin embargo, si se sigue el camino y los jitos que hay, se hace con menos esfuerzo del que cabía esperar. Tras hacernos las reglamentarias fotos de cima, con unas muy buenas vistas del Macizo Central, bajamos a comer al collado de Horcados Rojos, contemplando el Jou del los Boches y el Picu Urriellu.



Para bajar, fuimos hasta el El Cable y esta vez bajamos por El Hachero, ya que uno de nosotros no había subido a la Torre de los Horcados Rojos, pero el otro no había hecho nunca El Hachero y como es mas fácil que descender por La Jenduda, pues allá que fuimos. Hay que decir, que aunque diga que es mas fácil, no significa que sea asi, ya que si no llega a ser por los jitos nos hubiésemos equivocado nada mas empezar y el primer tramo de descendo, precisamente cómodo no es. Así todo, tras una larga bajada y con las piernas ya empezando a resentirse, llegamos hasta el aparcamiento de Fuente Dé, donde lo primero que hicimos fue ir de cabeza a la fuente para refrescarnos un poco.

sábado, 13 de julio de 2019

Travesía Amieva - Vegabaño - Amieva

Por fin una ruta de fin de semana. Sobre la mesa una propuesta: conocer mejor la parte occidental de los Picos de Europa. Para ello una ruta de Vegabaño a Torre Beza y Pico Cabroneru. Y para enlazar, una elección que iba más allá de las habilidades del guía y de las condiciones físicas del mismo.

El plan de ruta: acercarnos el viernes por la tarde lo más proximos a la salida, el collado de Angón, para realizar la ruta que debería llevarnos a la Horcada las Pozas para de ahí seguir por Vega Huerta, los Moledizos, El Frade hasta Vegabaño. El refugio nos acogería para al día siguiente volver por la ruta de Beza a las cimas, volviendo a collado de Angón por la Senda del Arcediano.

No es que no estuviésemos convencidos de la dificultad de la ruta, sino que hubo uno que pensó que era más factible de lo que finalmente fue.

Primer día, Sames y más concretamente Les Vegues II nos iba a cobijar la primera noche, de cara de poder llegar lo más pronto posible al comienzo de la travesía. Un baño en la piscina y una tranquila cena nos dejó con buen sabor de boca tras la primera de las dificultades que acompañaron a este fin de semana: uno los coches presentaba una avería en el sistema de refrigeración. Vamos, que perdía agua por un tubo, nunca mejor dicho.
El sábado madrugamos para salir cuanto antes. Tras el desayuno partimos, no sin antes dar de beber al coche, hacia el collado de Angón. En la subida de Amieva a este collado, una nueva parada para enfriar el motor que ya sin remedio nos tenía que acercar a la salida.
Conseguido el primer paso, un descenso rápido del collado al Restaño nos dejaba buen sabor de boca para enfrentarnos a la canal que ya intuíamos. Unos minutos más y nos deberíamos salir del camino para enfrentar la trepada. Pero en la Lampiela no vimos claro el camino a tomar para acercarnos a los sedos, por lo que intentaríamos coger el camino por el que subían los pastores con el ganado a Cuesta Cebolleda. El primer paso era llegar a la majada de Bellanzo, cosa que hicimos sin problema, pero a partir de aquí ya no era tan perceptible la subida a tomar para alcanzar el Abedulu y de ahí seguir el ascenso a la Muda. Tras intentarlo y comprobar que se nos escapaba el tiempo sin hacer cima, teniendo en cuenta el esfuerzo y lo que nos quedaba por recorrer alcanzada Cebolleda, el guia intranquilo decidió dar la vuelta para encarar la senda de la Jocica al Carombo y de ahí a Vegabaño.

El descenso fue duro por lo caótico del terreno, y se fue llenando del silencio de una pequeña derrota, pero que no empañaba el disfrute de este grupo por la montaña y sus caminos.

De vuelta en Bellanzo, tomamos el camino a la presa de la Jocica y de ahí el camino del mismo nombre hacia el Carombo. El calor, el esfuerzo y la vista de las cristalinas aguas del río Dobra nos hacía tender hacia este, tanto que terminamos a mitad de camino descansando a comer en su orilla.
Tras la comida encaramos de nuevo el camino, unos metros por encima de donde estábamos, para ir hasta el Carombo. Una parada en la fuente para recargar fuerzas y tocaba juego de pistas. Las marcas blanquiamarillas se perdian entre caminos de ganado, maleza, árboles y el arroyo. Sabiendo por donde debíamos ascender, nos faltaba encontrar el paso sobre el río que nos dirigía a la la riega de  junto al pronto, tras alcanzar el cruce con el camino a Beza, llegábamos a la Vega sobre la que se encuentra el refugio. Una ducha, ropa limpia y una gran cena dió paso al descanso, al menos para algunos. Otros se quedaron a escuchar ronquidos... No hay que pasar este punto sin comentar la dedicación de quienes llevan el refugio, la acogida que nos dieron así como la cena y desayuno que nos proporcionaron las fuerzas para enfrentarnos a la siguiente etapa. Pocos hoteles dan los almuerzos el refugio de Vegabaño.

Tras el desayuno partíamos los primeros hacia Beza. La ruta se separa de las pistas que llevana a Soto de Sajambre y comienzan a subir por la ladera de Beza hasta el collado, pasando por un bosque con grandes ejemplares de árboles. Sin duda un bonito trascurso aunque sea de subida.
Llegados al collado desde el que tomar la canal de misa hacia la cumbre, el estado físico del grupo, tras el esfuerzo del día anterior, nos hacía dejar esas cumbres para otra ocasión y avanzar para encontrarnos con la senda del Arcediano que nos llevaría sobre losas, barro y agua hasta el aparcamiento del collado Angón.
Un total aproximado de 40 kilómetros que nos ha dejado ganas de volver para seguir disfrutando de esta zona de los Picos de Europa. Sólo disponemos del track del primer día, pero hemos trazado la ruta que seguimos al día siguiente para completar esta travesía. El resto de las fotos las puedes ver aquí.

El track del primer día...

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Y el del segundo...

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