domingo, 24 de septiembre de 2023
Torre Blanca desde Fuente dé con ida por Canal de la Jenduda y vuelta por la Canal del Hachero
lunes, 21 de agosto de 2023
Travesía desde Poncebos a los Lagos de Covagonga por Culiembro y por Mesones a Caín
Este año la travesía escogida pretendía satisfacer la petición de uno de los compañeros de recorrer la parte de los Lagos y el macizo de Peña Santa que por lo que fuese no había coincidido en ninguna ocasión anterior. Y buscando ese objetivo pretendimos hacer una circular pasando por los Lagos de Covadonga y Peña Santa como máximos exponentes de este macizo. El primer escollo fue que nos quedamos sin plazas para pernocta en El refugio de Vega de Ario, por lo que la alternativa parecía clara: Vegarredonda y Caín. He de decir aquí que hay un refugio del Principado en los Lagos que desconozco cómo se puede reservar pero que puede ser mejor opción para acortar los km del primer día.
Es en el Collado donde decidimos parara comer y así dividir la ruta para realizar por la tarde la parte que nos llevaría hasta los Lagos de Covadonga, cruzando las cabañas de Arnaedo y tomando el camino hacia el Jou de Belbín donde la fuente estaba prácticamente seca, brotando un pequeño hilo para refrescar ligeramente la garganta.
Proseguimos la ruta pasando junto a la Fuente la Texa, esta con más caudal, tras la cual una pequeña subida nos permitía avistar el primero de los lagos, La Ercina, y su cafetería. Alguno que otro ya acusábamos desde algún km atrás serios problemas en los cuadriceps, y gracias al cuñado conseguimos tomar fuerzas de una lata de coca cola y subir al mirador entre lagos, foto de grupo...
... y ágil descenso al Enol para rodearlo y coger velocidad en la vega de Enol, camino del Collado de Pan de Carmen, punto desde el que nuestro camino vuelve a ganar altura para llevarnos hasta el Refugio de Vegarredonda, atravesando Vega La Piedra y El Espino y un largo camino(o al menos a mí así se me hizo) a través de Becerra de la Rondiella hasta el citado refugio.
Mala era la reputación que le precede, por el seco tratamiento de sus responsables, aunque grata fue la sorpresa que salvo una de estas personas, el resto del personal fue muy cordial y agradable. La larga ruta, de más de 29km hizo que los retrasados (por llegar tarde) pasásemos de las 20h. hora en que se sirve la cena y por tanto no pudo el grupo de cabeza esperar al de cola para cenar.
No sé si fue por el sabor o por el hambre que la cena no duró mucho en el plato, y rápidamente pudimos refrescarnos y cambiarnos para ir pensando en coger la cama.
Sábado, segundo día. Mucho dió que hablar alguna que otra serenata nocturna, lo que amenizó el despertar y el desayuno. Nos dimos cuenta que no nos destacamos por ser muy madrugadores porque fuimos los últimos en desayunar y comenzar la subida hacia El Collado La Fragua, subiendo a través de la Vaga el Muslo.
Es la subida la que hace mella en el grupo que va estirándose hasta tener una cabeza bien diferenciada de los que marchaban por detrás, por lo que, aprovechando el descanso en el Jou de los Asturianos, tras pasar por el campamento de espeleo en Huerta la Mazada y las Cuestas de Jou Sin Tierri. Desde este punto ya conseguimos un grupo más compacto que discurrió junto hasta el Collado de Jou Santo.
Tras la foto de rigor, un descenso al Jou por el camino de roca volvió a estirar levemente el grupo hasta llegar al Boquete. Atrás queda ya el disfrute de la vista de la cima Santa de Castilla, imponente monolito que destaca junto a cimas como Las Tres Marías, Cebolleda, Pico de los Asturianos y Torre de la Canal Parda, cimas que anotamos para una siguiente visita a este macizo.
Tras el Boquete el grupo emprende camino hacia el Collado Verde, tras roca y roca, y es en Jucabao donde paramos a comer. Un descanso al sol que nos permitió coger fuerzas para el largo descenso hasta Caín atravesando El Hormigal y Mesones, con sus secas fuentes. Cerca de la cascada que bajaba también con poco agua aprovechamos el hilo de una de las fuentes para refrescarnos y volver a unir el grupo. Y ya desde aquí descendimos cada uno a su ritmo para, sorteando algunos excurcionistas tardíos a los que indicamos que para el refugio de Vegarredonda tenían un largo, laaargo camino, descandimos hasta Caín de arriba. Unos por la pista, otros por el Sedo, descendimos finalmente a nuestra meta, El Albergue de Caín, donde cerveza fría y aguas frescas del río cares aliviaron gargantas y piernas cansadas.
Prácticamente travesía conseguida ya que lo que nos quedaba para los coches ya era poco. Esa noche no disfrutamos como en otras con victorias de Madrid o derrotas del Barça, nos tuvimos que conformar con que no fuesen más de dos goles los que encajara nuestro Racing de Santander, que muy amablemente nos puso nuestro amigo de la Casona de Palmira. Y tras una agradable cena, aún le esperaba trabajo a nuestra especialista en pies cansados, que aún conservaba fuerzas para tratar de paliar los dolores de las exigentes bajadas realizadas por la Canal de Mesones.
Otra vez sin mucho madrugar desayunamos lo últimos y emprendimos el camino de la Ruta del Cares hacia Puente Poncebos.
Eran claras las mellas de lo recorrido pero recompensadas por el liviano camino hasta el Cares, donde un buen baño en el río nos separaba de Arenas de Cabrales. Rápida y sin muchas altertnativas era la elección de nuestro restaurante, El Buen Yantar de Picu Urriellu, donde unas ensaladas y choricillos entrantes escondían los grandes cachopos que entre pecho y espalda ¡íbamos a Yantar!
Para ver el resto de las todos o acceder a los tracks podéis hacer uso de los enlaces que os compartimos aquí:
- Fotos de la ruta, desordenadas porque son compendio de todas las aportaciones, pulsando aquí.
- Track etapa 1: Puente Poncebos -Vegarredonda.
- Track etapa 2: Vegarredonda - Caín.
- Track etapa 3: Caín - Puente Poncebos "La Ruta del Cares".
domingo, 6 de noviembre de 2022
Una clásica del macizo occidental: el Mirador de Ordiales y pico Cotalba
Comenzamos la ruta en dirección a Vega del
Huerto y cruzando el puente junto al Pozo del Alemán, lugar en el que se bañaba un
alemán, al que le gustaron tanto los picos de Europa que se vino a vivir junto a ellos (y
este dato no es una suposición).
Seguimos subiendo pasando por Vega la Piedra, muy fácil de identificar por la gran piedra
que hay como si estuviese colocada a propósito y La Redondiella, un grupo de cabañas
que es hasta donde llega el camino perfectamente marcado. Esto se debe, como suele
ser habitual en Picos de Europa, a que aquí hubo una minas. Aquí el camino se convierte
en sendero, aunque sin ninguna perdida ya que esta es una zona por la que suele haber
transito y enseguida llegamos al refugio de Vegarredonda, el cual, ya había terminado la
temporada y por eso estaba cerrado.
Es digno de comentar, que en este lugar, por primera vez, hemos tomado “las 11” antes
de las 11:00, todo un hito para nosotros, se nota que hemos madrugado y no hemos
desayunado por el camino.
Continuamos la ruta ascendiendo cómodamente por la Sierra Pelada ya que hay unos
falsos llanos (de los de verdad) hasta llegar al refugio de Ordiales de Abajo, que se
encuentra en una campa que estaba plagada de rebecos, pastando o corriendo de forma
impresionante por las rocas y que pese a que iba llegando gente a la zona, ellos no se
movían. Desde aquí hasta el Mirador de Ordiales, es un pequeño paseo de 5 minutos.
Llegamos al Mirador de Ordiales, que por cierto, es un mirador natural, no os esperéis una
plataforma como la que hay en El Cable en Fuente Dé o el de Santa Catalina en la Bolera
de los Moros. 
domingo, 16 de octubre de 2022
Circuito por el Besaya, Obios y Navajos.
domingo, 7 de agosto de 2022
Travesía por el Macizo de las Ubiñas
Segundo día, de Meicín a Torrebarrio por Peña Ubiña
domingo, 17 de julio de 2022
Peña Bermeja - Los Moledizos y Pico Jario en travesía de dos días
Partimos a las 18 horas de Bezana, tras hidratar bien el cuerpo y con el aire acondicionado cargado, poniendo rumbo a Portillas de la Reina, atravesando la Hermida, Potes, y San Glorio. Un poco más tarde de las 20:30 llegamos a Posada y viendo que nos cerraban la cocina de la Posada, nos marchamos rápidamente al albergue a dejar las cosas y volver para la cena.
Quedamos un poco defraudados por lo que era y ahora es Casa Begoña, pero claro el tiempo pasa y no todo es para siempre. No dudamos que repetiremos para ver si recupera el son de antaño, pero bueno, tras un menú que nos sació el hambre, salimos en busca de una terraza para saciar la sed. Y así terminó la jornada de aproximación, y nos fuimos a dormir con la imagen de la subida que tendríamos que superar por la mañana.
No encontramos sitio para desayunar antes de las ocho, así que cogimos fuerzas en el Bar Picos de Europa para bajar hacia el río y, cruzando el puente, tomar la subida de la izquierda, para no volver a dejar de subir hasta la hora de comer, primero paralelos a la Riega de la Valluga y luego la del Veridión tras el collado del Pando. Durante el camino compartimos la ruta con una veterana pareja de montañeros asturianos que iban en dirección al Horacado de Pambuches, entre Torre Ciega y Torres de Arestas. A Pantivalles es posible ascender desde el puente de Posada si se toma el camino de la derecha hacia Caín pero se abandona en seguida en dirección paralela a la Riega de la Valluga.
Pasada la fuente se abandona la maleza para cambiarla por roca y fuego. El ascenso nos adentra en las Lleras de Pambuches, tras La Pandona, y continua su ascenso hacia el Hoyo Bufón atravesando el collado Pambuches. Y seguimos picando para arriba. Hacemos una parada en el Collado, para tomar las once, y desde allí podemos ver como los 3 que teníamos delante a buena distancia han llegado el Hoyo y a ellos se les une un grupo que deben de venir de El Frade por el Collado Verde. Tomamos aire y continuamos para unirnos al ascenso a Bermeja atravesando la canal del Bufón.
Seis horas habíamos tardado en alcanzar la cima, pero ya lo que nos quedaba era descender. Meditamos el siguiente tramo de la ruta, prevista atravesando los Moledizos, cosa que nos habían puesto bastante mal en Posada, un corredor de montaña que no describía buena experiencia en estos. No obstante debíamos verlo para valorarlo. Comenzamos el cresteo a los Moledizos y nos animamos al ver que se hacía bastante llevadero, fácil vaya, hasta que los hitos parecían llevar a un paso bastante expuesto con una trepada que no tenía pinta de tener buen apoyo.
Aquí dudamos bastante, tanto que decidimos comer para no perder tiempo y así dejarnos meditar el siguiente paso. Y es que un poco más al norte, por una bajada rocosa, se veía un paso jitado que se perdía bajo las cumbres. El empate a votos hizo que el "presi" tuviese que tomar la decisión por el resto. Como dijo Nacho: -"¿A qué hemos venido?"
Y es que el camino más aconsejable es descender por debajo de los Moledizos para pasarlos por debajo y así acercarnos sin problema al Collado del Burro. Allí un gran grupo de chavales se dirigía a Vega Huerta a vivaquear bajo lo que esperaban fuese una lluvia de estrellas, aunque se acercaba tormenta...
La canal de Perro nos permitía el acceso al Frade. Es allí donde nuestro "pastor" increpó a un grupo de madrileños preguntando dónde iban. Estos decidieron descender hacia el refugio del icona bajo el Frade, pese a que les indicamos que nuestro track les llevaba con menos esfuerzo a Vegabaño, donde nos dirigíamos todos. Por el camino íbamos apostando cuanto tiempo les íbamos a aventajar por tomar el camino que atravesaba el Frade.
Una vez en el bosque, el calor de la tormenta proxima hizo que nos urgiese llegar al refugio, ya sin a penas agua y con el calor y el esfuerzo ya realizado, no detuvimos el paso intentando llegar cuanto antes. Pocos metros antes del destino, alguno quiso ofrecer agua... pero bueno... Llegamos. Unas cervezas frías apagaron la sed, y la ducha y la cena dio paso a un merecido descanso.
Al día siguiente, tras el desayuno, nos encaminamos rumbo a Pico Jario, la mayor de las cimas de Valdelafuente. El camino está muy bien marcado hasta Llareya, y luego basta con intentar encaminarse al collado La Boa Neón, para seguir la arista que nos lleva a la cumbre.
Un bonito cresteo nos lleva por la arista de las cumbres de Valdelafuente para salir Entre Pica Samaya y Peña Blanca, hacia el puerto de Dobres. La bajada marcada vuelve hacia la pista que une el refugio de Vegabaño con este puerto y pese a que nos parecía poder bajar por la derecha atravesando matojos, preferimos descender por el camino marcado, aunque perdimos le paso y atajamos por un espeso escobal para salir al puerto.
De ahí, tras el cambio de neumáticos, todo fue descender por el camino a las pistas que nos llevan a Caldevilla, Soto de Valdeón y de vuelta a Posada. Un refrescante baño en el río y un buen bocata y recogimos las cosas para dar por finalizada esta travesía.
Si quieres ver el resto de fotos del recorrido las puedes ver en los álbumes del club aquí.
Os dejamos el track de la ruta a continuación:
Primer día, de Posada a Vegabaño por Torre Bermeja.
Segundo día, de Vegabaño a Posada por los Picos de Valdelafuente.

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