domingo, 16 de octubre de 2022

Circuito por el Besaya, Obios y Navajos.

Como es costumbre nuestra comenzamos el día desayunando y así de paso haciendo tiempo para esperar a los mas rezagados, Fermín, un nuevo fichaje de esta temporada que trabajó por la noche y a José Luis que apareció con un cambio de look que se hizo para correr la UTMB Mont-Blanc 2022 en Chamonix (merecía la pena esperar a nuestro Kílian Jornet particular). Una vez todos reunidos nos ponemos en marcha a la localidad de Pujayo, próxima a Bárcena de Pie de Concha. Aquí se nos vino a la cabeza la posibilidad de que hubiese una cacería al ver que había cazadores en la puerta de un bar. Sin embargo al estar en Bárcena y no ver ningún cartel que lo indicara cuando llegamos a Pujayo, no nos volvimos a preocupar y comenzamos la ruta. El comienzo de la ruta es a cañón hacia arriba, cruzando portilla tras portilla los estacados que separan los prados que hay sobre Pujayo. 
Llegamos a una pista que sube desde Molledo y seguido a una campa donde termina, Braña Navajo, desde aquí nos queda subir de nuevo a cañón hasta la cima del cueto Navajos, la diferencia, es que esta vez seria entre bardales, ya que no estaba muy limpio que digamos (aunque se podía pasar pinchándose un poco), salvo el ultimo tramo donde habían quemado los escajos y se te metía el polvo del terreno quemado en los ojos con el viento sur que hacia. Así todo el peligro de la ascensión a esta cumbre no residía en los pinchazos que te pudieras llevar, sino en las balas que te pudiesen disparar. Pues justo de la que estamos subiendo por mitad de la ladera, observamos un cazador, el cual nos indica que estamos en medio de una batida de jabalí. Ante su falta de indicaciones claras de hacia donde podemos ir para quitarnos de en medio, seguimos subiendo hacia la cumbre donde encontramos otro grupo de cazadores que nos indican que si subimos al Navajos y luego vamos hacia el Obios por la cumbrera no tendremos problema de meternos en medio del campo de tiro. Tras sufrir (unos mas que otros) por nuestras vidas durante una tensa ascensión, hacemos cumbre en el Navajos (1.066 m). Alucinaríais lo rápido que es capaz de subir alguno cuando sabe que hay gente con rifles alrededor. Nos hacemos unas rápidas e incomodas fotos ya que el viento que había, hacia imposible permanecer mucho tiempo en la cumbre.

Continuamos como teníamos pensado y como nos indicaron los cazadores por la cumbrera de esta sierra, la cual forma parte del límite Este del Parque Natural Saja- Besaya, pasamos por la pequeña cima del Alto de la Rasía, la cual da nombre a dicha sierra y buscamos un lugar un poco cobijado donde tomar “las 11”, antes de llegar al collado de Los Cantones. En Los Cantones al fin vimos la primera indicación de cacería en una pista que baja hasta Pujayo. Afortunadamente nosotros de aquí tenemos que seguir hasta el Obios (1.221 m), lo cual es una fácil ascensión, primero por pista y luego la abandonamos para subir mas a derecho. 
Empezamos el descenso por el monte Vaocerezo, siguiendo la arista que marca el límite del hayedo. Hasta que llegamos a un punto que el camino se mete en el bosque y nos entran las dudas de de si vamos por el camino correcto y se empieza a comentar lo típico “nos hemos pasado, pero no se veía camino” o de si “tiramos a derecho por el bosque”. Aunque esas dudas se terminan rápido, porque de repente vemos a un cazador con un perro y tras volver a cagarnos un poco en los pantalones, decidimos salir de allí pitando, con la buena suerte que ademas tomamos el camino correcto que nos saca a la pista por la que bajamos a Pujayo.
En la bajada vimos a otro pero nos dijo que ya les faltaba poco para terminar y que mientras fuésemos por la pista no había problema. Así que el ambiente se calmo y comenzaron conversaciones a acordes con la hora de comer que ya iba tocando, y los temas de conversación ya cambiaron hacia comida vegana, sin gluten o sin lactosa.

Todas las fotos aquí.

domingo, 7 de agosto de 2022

Travesía por el Macizo de las Ubiñas

Vamos a por la segunda travesía del año y en este caso es por un lugar que ninguno del grupo conocíamos, el Macizo de las Ubiñas en el Parque Natural Las Ubiñas – La Mesa. 

Tras un viaje de un poco mas largo de lo esperado, ya que fuimos por el puerto de la Ventana en vez del camino mas corto siguiendo la autopista a León, llegamos el viernes a Torrebarrio, donde dormiríamos en un albergue, para el día siguiente partir de este mismo pueblo leonés hacia nuestro primer objetivo, el pico Colines.
El sábado comenzamos a andar a las 8:30 por la pista que sube con bastante pendiente (aunque de esto no seríamos conscientes hasta que la cogiésemos al día siguiente, ya de regreso) por el Picón hasta una cabaña-refugio donde acaba la pista. Hasta aquí la parte fácil de la ruta, a partir de este punto tenemos que subir por la Lomba Verde y la Lomba Camborente en dirección a la Muesca Colines, el collado que hay entre el pico Colines y el Prau. La subida hasta este punto se hace dura ya que no hay camino, y salva mucho desnivel en pocos metros con incomodas pedreras, pero al hacerla por la mañana tenemos la ventaja de que la realizamos a la sombra del macizo de las Ubiñas y aun estamos frescos.
Desde este collado rápidamente alcanzamos la cima del pico colines, donde tras hacernos rápidamente unas fotos de cumbre, bajamos directamente hasta la Vega del Robezo y de ahí seguimos la senda que nos lleva hasta el Canalón Bajero por el cual descendemos a los Puertos de Agüeria, donde tras no encontrar ninguna buena sombra, decidimos comer junto a un riachuelo.
Siguiendo el riachuelo y tras abastecernos de agua en una escondida fuente, volvemos a ascender, esta vez por el Canalón Cimero siguiendo una senda que nos lleva a la Forqueta del Portillín. Aunque la subida no es muy dura, el fuerte calor y el grupo de cabeza que subieron a un buen ritmo, nos hicieron sudar mas de lo debido, aunque finalmente llegamos a este collado, que tiene unas impresionantes vista de nuestro destino final del sábado, el refugio de El Meicín.
Bajamos al refugio por un camino con una fuerte pendiente, la cual, dejo tocados los cuádriceps para el día siguiente, aunque pensando en la cerveza que nos íbamos a tomar a nuestra llegada al refugio, poco nos importó.
El domingo nos levantamos animados por culminar esta travesía ascendiendo a Peña Ubiña, la cima mas alta de este macizo con 2.411 m. Aunque salimos mas tarde de lo que pensábamos, debido a un pequeño retraso para servir el desayuno (cierto es que el chico no tenia ayuda para prepararlo, como debe ser lo habitual) comenzamos la ruta pasadas las 9 de la mañana, ascendiendo a buen ritmo al Alto Terreos, en el Puerto de Tuiza.
Tras 40 minutos de subida y tras deliberar si subir por la cara sureste o por la sur, continuamos rodeando el valle de Riotuerto bajo las paredes de Peña Ubiña para finalmente subir por la sur (personalmente para el autor de esta crónica, un acierto, sobretodo una vez visto desde arriba). Junto al peñasco de La Carba, desde otro collado comienza una subida que aunque en algunos puntos nos tenemos que apoyar con las manos se sube fácilmente siguiendo las marcas de PR y los jitos hasta la misma cima, donde recibiríamos el segundo premio del día a parte del de haber hecho cumbre y es que una pareja nos recomendó un sitio en el que ir a comer que fue todo un acierto.
No se si seria la cosa de pensar en la comida, pero hasta los que no bajan bien bajaron como balas y casi sin darnos cuenta volvíamos a estar en el collado junto a La Carba. Desde aquí solo teníamos que seguir el sendero hacia Torrebarrio hasta empalmar con la pista por la que subimos el día anterior. Tras darnos un agua en el abrevadero del pueblo al restaurante que nos recomendaron fuimos para celebrar el éxito de nuestra travesía y despedirnos hasta la próxima.
El resto de las fotos puedes verlas en los álbumes del club aquí.

Y a continuación os dejamos los tracks de ambos días:

Primer día, de Torrebarrio a Meicín por Pico Colines 

Segundo día, de Meicín a Torrebarrio por Peña Ubiña



domingo, 17 de julio de 2022

Peña Bermeja - Los Moledizos y Pico Jario en travesía de dos días

La primera travesía de este año nos iba a acercar a la parte leonesa del macizo occidental de Picos de Europa. Tomando ejemplo de otras quedas de fin de semana, en este caso optamos por una aproximación sencilla al comienzo de la ruta para poder descansar y comenzar la jornada evitando desplazamientos en coche, sobre todo largos.

Partimos a las 18 horas de Bezana, tras hidratar bien el cuerpo y con el aire acondicionado cargado, poniendo rumbo a Portillas de la Reina, atravesando la Hermida, Potes, y San Glorio. Un poco más tarde de las 20:30 llegamos a Posada y viendo que nos cerraban la cocina de la Posada, nos marchamos rápidamente al albergue a dejar las cosas y volver para la cena. 

Quedamos un poco defraudados por lo que era y ahora es Casa Begoña, pero claro el tiempo pasa y no todo es para siempre. No dudamos que repetiremos para ver si recupera el son de antaño, pero bueno, tras un menú que nos sació el hambre, salimos en busca de una terraza para saciar la sed. Y así terminó la jornada de aproximación, y nos fuimos a dormir con la imagen de la subida que tendríamos que superar por la mañana.

No encontramos sitio para desayunar antes de las ocho, así que cogimos fuerzas en el Bar Picos de Europa para bajar hacia el río y, cruzando el puente, tomar la subida de la izquierda, para no volver a dejar de subir hasta la hora de comer, primero paralelos a la Riega de la Valluga y luego la del Veridión tras el collado del Pando. Durante el camino compartimos la ruta con una veterana pareja de montañeros asturianos que iban en dirección al Horacado de Pambuches, entre Torre Ciega y Torres de Arestas. A Pantivalles es posible ascender desde el puente de Posada si se toma el camino de la derecha hacia Caín pero se abandona en seguida en dirección paralela a la Riega de la Valluga.


Pasada la fuente se abandona la maleza para cambiarla por roca y fuego. El ascenso nos adentra en las Lleras de Pambuches, tras La Pandona, y continua su ascenso hacia el Hoyo Bufón atravesando el collado Pambuches. Y seguimos picando para arriba. Hacemos una parada en el Collado, para tomar las once, y desde allí podemos ver como los 3 que teníamos delante a buena distancia han llegado el Hoyo y a ellos se les une un grupo que deben de venir de El Frade por el Collado Verde. Tomamos aire y continuamos para unirnos al ascenso a Bermeja atravesando la canal del Bufón.

Seis horas habíamos tardado en alcanzar la cima, pero ya lo que nos quedaba era descender. Meditamos el siguiente tramo de la ruta, prevista atravesando los Moledizos, cosa que nos habían puesto bastante mal en Posada, un corredor de montaña que no describía buena experiencia en estos. No obstante debíamos verlo para valorarlo. Comenzamos el cresteo a los Moledizos y nos animamos al ver que se hacía bastante llevadero, fácil vaya, hasta que los hitos parecían llevar a un paso bastante expuesto con una trepada que no tenía pinta de tener buen apoyo. 

Aquí dudamos bastante, tanto que decidimos comer para no perder tiempo y así dejarnos meditar el siguiente paso. Y es que un poco más al norte, por una bajada rocosa, se veía un paso jitado que se perdía bajo las cumbres. El empate a votos hizo que el "presi" tuviese que tomar la decisión por el resto. Como dijo Nacho: -"¿A qué hemos venido?" 

Y es que el camino más aconsejable es descender por debajo de los Moledizos para pasarlos por debajo y así acercarnos sin problema al Collado del Burro. Allí un gran grupo de chavales se dirigía a Vega Huerta a vivaquear bajo lo que esperaban fuese una lluvia de estrellas, aunque se acercaba tormenta...

La canal de Perro nos permitía el acceso al Frade. Es allí donde nuestro "pastor" increpó a un grupo de madrileños preguntando dónde iban. Estos decidieron descender hacia el refugio del icona bajo el Frade, pese a que les indicamos que nuestro track les llevaba con menos esfuerzo a Vegabaño, donde nos dirigíamos todos. Por el camino íbamos apostando cuanto tiempo les íbamos a aventajar por tomar el camino que atravesaba el Frade.

Una vez en el bosque, el calor de la tormenta proxima hizo que nos urgiese llegar al refugio, ya sin a penas agua y con el calor y el esfuerzo ya realizado, no detuvimos el paso intentando llegar cuanto antes. Pocos metros antes del destino, alguno quiso ofrecer agua... pero bueno... Llegamos. Unas cervezas frías apagaron la sed, y la ducha y la cena dio paso a un merecido descanso.

Al día siguiente, tras el desayuno, nos encaminamos rumbo a Pico Jario, la mayor de las cimas de Valdelafuente. El camino está muy bien marcado hasta Llareya, y luego basta con intentar encaminarse al collado La Boa Neón, para seguir la arista que nos lleva a la cumbre.

Un bonito cresteo nos lleva por la arista de las cumbres de Valdelafuente para salir Entre Pica Samaya y Peña Blanca, hacia el puerto de Dobres. La bajada marcada vuelve hacia la pista que une el refugio de Vegabaño con este puerto y pese a que nos parecía poder bajar por la derecha atravesando matojos, preferimos descender por el camino marcado, aunque perdimos le paso y atajamos por un espeso escobal para salir al puerto.

De ahí, tras el cambio de neumáticos, todo fue descender por el camino a las pistas que nos llevan a Caldevilla, Soto de Valdeón y de vuelta a Posada. Un refrescante baño en el río y un buen bocata y recogimos las cosas para dar por finalizada esta travesía.


Si quieres ver el resto de fotos del recorrido las puedes ver en los álbumes del club aquí.

Os dejamos el track de la ruta a continuación:

Primer día, de Posada a Vegabaño por Torre Bermeja.

Segundo día, de Vegabaño a Posada por los Picos de Valdelafuente.


domingo, 29 de mayo de 2022

Peña Horadada y Tejada de Tosande

Por fin primer retomamos las rutas, obligados para intentar justificar las travesías del verano, pero contentos de juntarnos para volver a recorrer los caminos y subir las montañas.

En esta ocasión decidimos volver a Cervera para recorrer otro de los senderos que guarda la montaña Palentina. El punto de partida, el aparcamiento de la Ruta Tejeda de Tosande en la localidad de Dehesa de Montejo.


En el aparcamiento ya disponemos de información a cerca de la ruta de la Tejeda, que aprovechamos para recomendar para rutas familiares por ser bastante sencilla y muy bien preparada la parte de la Tejeda. Es para subir con tranquilidad pero muy asequible.
Nuestra ruta nos hace alejarnos de la ruta mencionada en dirección a Cantoral de la Peña, siguiente una pista de tierra que comienza paralela a la carretera pero que pronto se desvía a la derecha para transitar, tras cruzar las vías del tren por un paso a nivel sin barrera, rodeando la base del la Peña Cantoral. Poco después de pasar la zona de La Mata, y un poco después de pasar a la altura de Cantoral de la Peña, comenzamos a ascender hacia Collado de la Braña.

Cerca del Collado se distinguen senderos de ganado que se desvían a la derecha para aproximarnos hacia Peña Cantoral(1792m.), aunque tras pasar la arista desde la que vemos pasar un grupo de corzos, optamos por buscar el mejor ascenso para esta primera cima.

Desde ella vemos la cota más alta de nuestras ruta, que la tenemos hacia el noreste, a tiro de piedra. No perdemos más tiempo y continuamos la marcha con el descenso al collado y ascenso a Peña Horadada (1818m.). 

Tras las fotos propias de cima observamos la Majada de Tosande y adivinamos la mejor ruta para descender. Comenzamos cresteando en dirección Peña Redonda pasando Los Collazos y descendiendo a El campillo, desde donde la ruta sigue el surco natural atravesando las Roblizas. Este último tramo está bastante cerrado por lo que es más probable que en el descenso si se toma la ladera izquierda se pueda descender con menos maleza aunque como no lo probamos tampoco estamos seguros de que el terreno sea más transitable.

Aprovechamos la llegada a la Majada para buscar una sombra donde parar a almorzar. 

Tras el descanso proseguimos nuestra ruta que nos hace mezclarnos con el ganado que pasta en la Majada y pasar con respeto junto a media docena de mastines que salieron a "saludarnos" a nuestra llegada. Con los músculos tensos por la compañía, comprobamos que en una ladera cercana había un "enjambre" de buitres en lo que parecía una fiesta  en torno a lo que esperamos fuese una res muerta y no lo hubiese provocado tal cantidad de aves carroñeras juntas. Ninguno habíamos vivido una situación como esa con tal cantidad de aves de este tipo y envergadura. Pocos días después vimos en la prensa una situación parecida en una estabulación en la región, así que no parece tan rara esta estampa...

Llegados al final de la Majada encontramos el sendero de la Tejeda y decidimos ascender al bosque de Tejos por conocerlo, dado que tampoco era muy tarde. Por ello ascendimos el por el camino marcado hasta encontrar las pasarelas que nos adentran en este "museo" natural de Tejos, con gran tamaño y muy recomendable visita, que termina en un pequeño mirador desde el que se puede ver la majada y el camino hasta el aparcamiento, así como el embalse de Aguilar.

Solo nos restaba descender al camino, ya que esta ruta se adentra entre las montañas por un único camino pero contiene un tramo circular de acceso a la Tejada de Tosande. 

Aquí puedes ver el trazado completo seguido en la ruta, y todas las fotos de la marcha las puedes ver en el álbum de todos del club accediendo desde aquí.

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domingo, 29 de agosto de 2021

Primer buzón de cima - HOYUFRESNU (Sierra del Hornijo)

Con motivo del X Aniversario del club (2011-2021) se planteó la creación del primer buzón de cima instalado por el club. Aunque con la situación en la que vivimos las actividades se han reducido tanto que esta es la segunda de este 2021.


Tras el nacimiento de la idea, lo primero que llevamos a cabo es la elaboración de una camiseta, cuyo motivo principal, aquel diseño que gustó más, era precisamente el buzón de cumbre. Gracias a la creatividad y el trazo firme de Fanny (DosKiwis) hicimos un cambio de imagen integral y reformulamos el logo del club y obtuvimos la camiseta de este año:

Un trabajo exquisito de 42K con el diseño que nos envió nuestra compañera dió como resultado esta camiseta. Pinchando sobre ella y si la empresa no quita el enlace, propociona una vista 3D de la misma. Uniformados con esta camiseta salimos de Rozas de Soba el pasado día 29 de agosto. En principio es de los sitios desde donde hay que salvar menos desnivel, aunque se trata de una cima con una cumbre muy rocosa, con gran cantidad de roca, piso irregular lo que lo hace incómodo de seguir, sin un camino marcado, dejando a la interpretación la mejor forma de alcanzar la cima.
En nuestro caso subimos desde la iglesia hasta las cabañas en la base de la sierra y comenzamos a subir hacia lo que pensamos que por ser una depresión del terreno, nos facilitaría más acometer para llegar a la cumbre más alta de esta sierra.

Sin embargo, lo accidentado del terreno hace que se haca costoso encontrar la mejor forma de llegar a la meta. Sin embargo, poco a poco fuimos ganando la partida a la ladera rocosa par ir ascendiendo en busca de la cima. Tras pasar la segunda elevación y hacer un breve descanso, descendimos al hoyo previo a la cima.

El terreno sigue siendo incómodo de recorrer pero no inexpugnable. Llegados ala cima nos apresuramos en escoger el mejor sitio para ubicar el buzón, un punto visible para poder tanto identificar la cima como hacer visible nuestra aportación. Por fin Javi podía ver cómo haber cargado con el cubo y el cemento no iba a ser en vano, y un inspirado "Manolo y BeniRu" se lanzaba a preparar la masa para poder anclar el buzón a la roca. 


En poco menos de media hora estaba el buzón colocado para que fraguase la mezcla y se adhiera y forme parte de la cumbre del Hoyufresnu, esperando que sea por mucho tiempo. Estamos deseando ver el uso del mismo. 
Era hora ya de el almuerzo, lo que le da un poco de margen a la masa para empezar a endurecerse antes de las primeras fotos con el "hito".
Ahora lo que quedaba era el retorno, para lo cual, en lugar de escoger el camino ascendido, optamos por seguir la cresta de la Sierra hacia la Ventana de Trapias, descendiendo con cuidado hacia el praderío. Un par de vayas y pastores nos daban acceso a la pista de que de nuevo nos devolvería a la iglesia de Rozas. Ruta corta esta vez pero intensa.
Puedes ver el resumen de la ruta desde Ramales que hicimos en marzo de 2019 aquí. Y esperamos ver pronto fotos tuyas con el buzón de Hoyufresnu.

domingo, 15 de agosto de 2021

Travesía Fuente Dé - Jermoso - Urriello - Fuente Dé - Agosto 2021

Este año, entre cambios de trabajo, restricciones por contagios, y por qué no decir, falta de tiempo, la primera ruta que hemos realizado ha sido la clásica travesía de Verano. Repetimos en Picos de Europa y se planteó pernoctar en Jermoso que no es un refugio del todo cómodo en cuanto a acceso pero tenemos en gran estima por el funcionamiento del mismo. El planteamiendo además era quitarnos otra cima no conquistada por el grupo como es la Palanca.


Unos días antes del comienzo ya empezaban los problemas por cuestiones de disponibilidad, dividiendo al grupo en dos etapas diferentes con un mismo final: los que partimos de Santander pronto como estaba acordado, para recorrer la ruta entre Fuente Dé, Cabaña Verónica y Jermoso por Tiro Casares, y los que tuvieron que salir a mediodía, optando por la ruta directa, subiendo los tornos y pasando Liordes y las Colladinas hasta el mismo refugio Diego Mella.

Siempre es una opción y personalmente he de decir que para rutas erntorno al cable sí lo recomiendo, realizar el ascenso al cable desde Fuente Dé por alguno de los accesos, bien la Jenduda o bien el Hachero, dependiendo del destino. El primero de ellos es más incómodo por el terreno pedregoso con piedra sueta y polvo, pero que de subida ambos son perfectos para acceder a la parte de El Cable. Sin embargo, cuando la ruta de por sí lleva bastante tiempo no hay que menos preciar el acceso que proporciona el teleférico de Fuente Dé. Es caro, sobre todo para el montañero, sí. Debería tener algun tramo horario con descuentos mucho más beneficiosos para los federados, también. Pero dejando ese debate aparte, te proporciona entre una y dos horas que se pueden emplear en el ascenso a alguna cima o llegar a alguna ruta más lejana. 

Comenzamos la ruta, tras el desayuno de rigor en los tánagos, sobre las 9:20 de la mañana desde el aparcamiento de Fuente Dé, de camino al hachero, ruta del kilómetro vertical que nos colocaría en el Cable para poder "emprezar" a recorrer los picos. Tras realizar una parada bajo "El Portal de Picos" para reponer fuerzas con unos frutos secos, partimos de El Cable sobre las 12:30 hacia Cabaña Verónica.

A las 14 prácticamente, por otro lado, partía el segundo grupo de Fuente Dé, dividido en dos nuevamente, esta vez por el despiste de alguien que pensó que salir del turno de noche 3 días seguidos y dormir 2 horas le aportaría energía necesaria para la ruta, y se olvidó de poner alto el despertador. Pese a comenzar el trío Bolivar algo más de media hora antes, pronto el grupo demorado les alcanzó al comienzo de la subida de los Tornos de Liordes. Algo que ya se dijo, que los Tornos a medio día es como meterse en una caldera hirviendo... más tarde se demostraría.

El grupo de Cabaña Verónica llegaba el refugio sobre las 15h. parando para comer y refrescar la garganta. Prueba de nuevo que algunos no estábamos en nuestro mejor momento de forma. a las 15:30 y siguiendo las indicaciones del guarda del refugio nos adentramos en el caos de roca entre Verónica y Casares, guiados por puntos rojos marcados en la roca y hitos bien visibles.

Entre tanto se producía una de las primeras bajas: la falta de entrenamiento y exceso de tabaco hacían que unos de los más jóvenes terminase por retirarse antes de llegar a Liordes. Empezaban ya los nervios por la hora y el cansancio a hacer mella en el grupo, que algo más tarde y llegando ya a Liordes provocaban la segunda retirada del día.


Llegados a Tiro Casares, entre el Madejuno y la Torre del Hoyo Oscuro, encontramos un pequeño grupo que venían de Jermoso y nos confirmaban que tras dos collados más, uno de ellos el de la primera de las colladinas, llegaríamos al saliente desde el que veríamos Jermoso. Parada de descanso para tomar aire y rápido descenso por roca suelta hasta el siguiente collado.

En el grupo de Liordes, el rápido ascenso, la falta de sueño y las prisas por completar la primera etapa produjeron que, pese a los complementos, geles recuperadores y masajes, dos del grupo que quedaba empezaban a pinchar, obligando a dos a adelantarse para asegurar la cena en el refugio y a otro a cuidar de los dos contracturados.

Haciendo un descanso a la altura de la primera de las colladinas, los que veníamos de casares observamos lo que en principio nos pareció la otra parte del grupo, pero tras intentar comunicarnos una voz femenina nos hizo ver que no podían ser ellos, pero unos minutos después, la lucha de un montañero con una cabra cariñosa y las técnicas para hacer que el animal cejase en el empeño por sacar de él algo más que un chupetón nos hizo ver que al menos dos de nuestros compañeros estaban frente a nosotros. Un poco más adelante, en el collado nos juntaríamos con ellos y nos comentaban los abandonos y el retraso del grupo perseguidor, que se estimaba que llevaba algo más de 45 minutos de diferencia. Eran ya más de las seis y optamos por seguir para poder registrar entrada en el refugio y que al menos supiesen del tiempo que tardaría el resto del grupo en llegar.


A estas alturas del día, que te digan, "...- en cuanto veas el refugio solo quedan DIEZ MINUTOS..." hace que la media hora que te queda parezca eterna, pero sobre las 19h. más o menos terminábamos la etapa, tras 13 kilómetros y 10 horas y 20 minutos. Registrado el grupo no tardaron en aparecer los tres que nos faltaban, haciendo que la reserva de 11 pernoctas se quedase en 9 para la primera noche. Cena, puesta de sol sobre Peña Santa, ducha, y al sobre, que solo es el primero de los tres días de ruta. 


Tras levantarnos para desayunar a las 8, no había hora antes, nos preparamos y concienciamos para desechar la idea de subir a la Palanca, que dejaremos para otra ocasión en la que contemos con mejor estado de forma. Es por eso que para volver a Verónica guiaríamos al grupo, ahora de 9 en lugar de 4, a través de las Colladinas y el collado de Hoyo Oscuro para pasar por Tiro Casares de vuelta al caos de roca para llegar a Cabaña Verónica. 


Pese a todos los consejos, las ganas por vacunarse, o por bajarse y dejar tirado al grupo, uno de los vocales del Club nos abandonaba en el desvío al Cable. Luego irá diciendo que va a todas... Pero podía haber subido hasta Horcados Rojos al menos... El resto del grupo, ahora ya 8, continuamos hasta el collado entre Horcados Rojos y Tesorero y unos cuantos ascendimos a la cima de Horcados Rojos. 


Una vez de regreso hicimos la parada para comer y así poder empezar el descenso a los Jou con ayuda del "cable" que cada vez es más un recuerdo que una vía de ayuda, debido a la cantidad de tramos en los que se ha roto y en los que ya no está presente.


Descendidos al Jou solo nos queda salvar el camino que nos separa del siguiente refugio, en este caso el de Urriello. El grupo se fue distanciando, seguramente por las ganas de llegar y descansar. Por desgracia una amarga noticia nos esperaba a la llegada. El sonido que rebotaba entre las paredes del monolito. era inconfundible, aunque quedaba la esperanza que se tratase del helicóptero de avituallamiento del Refugio Delgado Úbeda y no el de rescate del Principado de Asturias. Algo más tarde nos contaron que se trataba de un escalador que tras sufrir una fuerte caída tuvo que ser evacuado.

En este caso tuvimos tiempo para tomar algo y buscar cobertura antes de la ducha y de llegar la hora de la cena. Ensalada de pasta y estofado de patatas con carne para recuperar y un café antes de que nos tuviésemos que retirar para que pudiesen desinfectar las mesas (dichoso COVID).


Nos dio tiempo aún de poder comprobar la falta de respeto a la naturaleza y la búsqueda del riesgo en la montaña: antes de la cena, un corredor de ultra trail que entrenaba solo preguntaba si le daría tiempo para llegar antes de caer la noche hasta el refugio de Cabrones. Si no lo sabes es que no lo traes muy preparado y si es así mejor no arriesgarse, ya no solo por tí si no por la gente que dejas preocupada y/o los que tienen que salir en tu búsqueda de no llegar a destino. Y ya de noche cerrada, otro corredor que hacía el camino inverso, descendiendo por la brecha de cazadores y pasando frente al refugio para continuar descenso hacia Pandébano. Está claro que todo tiene su riesgo...


Tercer día de esta travesía y de nuevo cambiamos de parecer: desayunamos y nos adentramos en la canal de la Celada para girar a la derecha, hacia Collada Bonita, en lugar de subir como estaba planteado a Peña Castil y visitar la cueva del hielo para bajar por el Fresnadal a las Vegas del Toro y de ahí a Áliva. Nos decantamos por atravesar el Hoyacón de Villasobrada y las Coteras Rojas hasta el collado junto a la Garmona y de ahí descender por la canal del Vidrio a las Mánforas para parar a comer en el Hotel de Áliva. Tras la comida aún nos quedaba terminar de atravesar Áliva para descender tras la Fuente de los Asturianos hacia Fuente Dé.


En esta pista, la de Áliva, y antes de la fuente antes mencionada, aún había tiempo para otra anécdota: como si un certero disparo de francotirador se tratase, nuestro compañero se desplomaba todo lo largo que es, sin aparente motivo. Y es que el cansancio nos afecta a todos, y as algunos les hace no prestar atención al camino y tropezarse en lo más sencillo...

Al amparo ya del bosque en el sendero que nos lleva a Fuente Dé otro de los sanitarios del grupo descubrió que la ruta había hecho mella en él y le había obsequiado con 3 o cuatro paradas de emergencia evacuatoria, que después de la ruta tengo entendido que alargó unos cuantos días...

Pero por fin y después de 3 días de sol y roca llegamos de nuevo a la salida. Bajo estas líneas dejo el resultado del track grabado por el gps que no determinó bien las alturas pero sí la distancia y el tiempo. Espero que las fotos también os gusten y en su caso os hagan más familiar el camino.

Track de la Ruta en Wikiloc.

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Album de la ruta en Google Fotos.